Cuidado con los ambientadores que lleves en tu coche porque la DGT te puede sancionar con 300 euros

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DGT. DGT
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Muchos conductores personalizan el interior de su vehículo con pequeños objetos decorativos, siendo los ambientadores colgados del retrovisor uno de los elementos más habituales. Sin embargo, lo que para muchos es simplemente un detalle estético o una forma de mantener un olor agradable dentro del coche puede convertirse en motivo de sanción si afecta a la visibilidad durante la conducción.

La normativa de tráfico establece que el conductor debe mantener siempre el campo de visión completamente despejado mientras circula. Esto significa que cualquier objeto colocado en el parabrisas o colgado del retrovisor interior puede ser considerado una infracción si dificulta la visión de la carretera o distrae al conductor.

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En este sentido, los ambientadores grandes, los dados decorativos, los peluches o cualquier otro objeto suspendido del espejo retrovisor pueden generar problemas si ocupan parte del campo visual. Llama especialmente la atención que se trata de una práctica muy extendida entre los conductores, a pesar de que la legislación permite sancionar este tipo de situaciones.

La multa por llevar objetos que obstaculicen la visibilidad puede alcanzar los 300 euros. Aunque a simple vista pueda parecer una sanción excesiva para algo aparentemente tan pequeño, la normativa se basa en un principio claro: garantizar que el conductor tenga siempre una visión completa y sin interferencias de la vía.

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Objetos aparentemente inofensivos que pueden acabar en sanción

El espejo retrovisor interior está situado en una zona estratégica del parabrisas, justo en el centro del campo visual del conductor. Por este motivo, cualquier objeto colgado en este punto puede interferir en la percepción de lo que ocurre delante del vehículo, especialmente en situaciones de tráfico denso o en entornos urbanos.

Cabe destacar que el problema no es únicamente el tamaño del objeto. Incluso elementos pequeños pueden convertirse en una distracción si se mueven constantemente mientras el vehículo está en marcha. Los ambientadores colgantes, por ejemplo, suelen balancearse con los movimientos del coche, lo que puede desviar la atención del conductor durante fracciones de segundo.

Además, la acumulación de varios objetos en el retrovisor aumenta el riesgo de que se reduzca aún más la visibilidad. Algunos conductores colocan más de un ambientador o combinan estos con otros adornos, generando un conjunto que ocupa un espacio mayor del que aparenta.

Por otro lado, la normativa no prohíbe de forma específica los ambientadores dentro del vehículo, pero sí establece que ningún elemento puede obstaculizar la visión ni interferir en la conducción. Por este motivo, la decisión final sobre si existe o no infracción suele depender de la valoración del agente en el momento del control.

En definitiva, se trata de una de esas sanciones que muchos consideran exageradas, pero que responde a un criterio claro de seguridad vial. Mantener despejada la zona del retrovisor interior evita posibles multas y, sobre todo, garantiza que el conductor disponga de la visibilidad necesaria para reaccionar ante cualquier situación en la carretera.