Comprar un coche eléctrico te costará 4.500 euros menos solo si cumples tres requisitos muy concretos
El eléctrico de Mazda es, para muchos, el coche eléctrico más bonito
Estas son las condiciones para obtener todas las ayudas
Las ayudas públicas destinadas a la compra de coches eléctricos continúan siendo uno de los principales incentivos para impulsar la electrificación del parque automovilístico. Sin embargo, acceder al descuento máximo no depende únicamente de adquirir un vehículo de este tipo. El sistema de subvenciones establece una serie de criterios muy concretos que determinan la cantidad final que puede recibir el comprador.
El modelo de ayudas se basa en un sistema de porcentajes que se suman en función de tres factores principales: el tipo de tecnología del vehículo, su precio de compra y el lugar donde ha sido fabricado. Solo cuando se cumplen determinadas condiciones dentro de estos tres apartados es posible alcanzar una reducción de hasta 4.500 euros en el precio final del coche.
No es ningún secreto que las administraciones buscan priorizar determinados tipos de vehículos eléctricos frente a otros. Por este motivo, el primer requisito tiene que ver con la tecnología utilizada por el automóvil. Los vehículos eléctricos puros, tanto los de batería como los de pila de combustible, reciben el 50% de la ayuda máxima disponible.
En cambio, los eléctricos de autonomía extendida y los híbridos enchufables obtienen un porcentaje inferior. En estos casos, la ayuda se limita al 25% de la cuantía máxima, reflejando una clara preferencia por los modelos que funcionan exclusivamente mediante electricidad durante su uso.
El precio del vehículo y su fabricación marcan la diferencia
El segundo requisito está relacionado con el coste del vehículo. En el caso de los turismos, el sistema establece un incentivo adicional si el precio de factura no supera los 35.000 euros. Cuando el coche se sitúa por debajo de esta cifra, se añade un 25% extra de la ayuda disponible.
Si el precio del vehículo supera ese límite, el porcentaje adicional se reduce al 15%. Este planteamiento busca favorecer la adquisición de modelos eléctricos más asequibles, incentivando aquellos vehículos que pueden resultar accesibles para un mayor número de compradores.
Cabe destacar que este criterio cambia en el caso de otras categorías de vehículos. Para furgonetas, motocicletas o cuadriciclos eléctricos se aplica directamente un porcentaje fijo del 25%, independientemente del precio del modelo.
El tercer factor tiene un carácter claramente industrial y está vinculado al origen de la producción del vehículo. Si el montaje final del coche se realiza dentro de la Unión Europea, el sistema añade un 15% adicional a la ayuda disponible.
Además, existe un incentivo extra relacionado con la fabricación de las baterías. Si el proceso de producción de las baterías, incluyendo el ensamblaje de los paquetes de baterías, también se lleva a cabo en territorio europeo, se suma un 10% adicional.
Por todo ello, alcanzar el descuento máximo de 4.500 euros depende de la combinación de estos tres elementos. El tipo de vehículo eléctrico, el precio del modelo y el lugar donde se fabrica el coche y sus baterías determinan finalmente la cuantía de la ayuda que puede recibir el comprador.
