Toyota trae de vuelta el icono más atractivo de los años 90

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Toyota trabaja en el regreso de uno de los nombres más emblemáticos de su historia reciente: el Celica. El fabricante japonés prepara una nueva generación prevista para 2027 que recuperará la esencia de aquel coupé deportivo que marcó los años noventa, tanto por su diseño como por su estrecha relación con el Mundial de Rallyes.

Durante aquella década, el Celica se convirtió en sinónimo de deportividad accesible y éxito en competición. Sus versiones más radicales, vinculadas al WRC, consolidaron una imagen de marca que todavía hoy permanece en la memoria colectiva de los aficionados. No es ningún secreto que Toyota ha reforzado en los últimos años su vertiente más pasional, y la recuperación de esta denominación encaja plenamente en esa estrategia.

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El nuevo proyecto estará desarrollado bajo el paraguas de Gazoo Racing, la división deportiva de la firma. La intención es que el futuro Celica no sea un simple ejercicio de nostalgia, sino un modelo con personalidad propia, tecnología actual y un planteamiento claramente orientado al rendimiento.

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En el plano estético, se espera un coupé de proporciones compactas, con una silueta baja y musculosa. La reinterpretación de algunos rasgos clásicos, como las líneas tensas y la marcada presencia frontal, permitirá establecer un vínculo visual con sus antecesores sin renunciar al lenguaje de diseño contemporáneo de la marca.

Un deportivo con conexión directa al WRC

La futura generación del Celica estará estrechamente ligada al mundo de la competición. El objetivo es que el modelo sirva de base para una variante destinada al Mundial de Rallyes, recuperando así la conexión histórica que definió su identidad en los noventa. Lo destacable en este caso es que el regreso no responde únicamente a una cuestión comercial, sino a una visión estratégica de posicionamiento deportivo.

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En el apartado técnico, el nuevo Celica podría apostar por una mecánica de altas prestaciones con algún grado de electrificación, en línea con las exigencias normativas previstas para finales de la década. Esta solución permitiría mantener un elevado nivel de rendimiento sin comprometer la eficiencia ni la viabilidad a largo plazo.

La gama deportiva de Toyota quedaría así reforzada junto a otros modelos firmados por Gazoo Racing, configurando una oferta coherente y diferenciada dentro del mercado. Por todo ello, el regreso del Celica no solo supone la recuperación de un nombre icónico, sino también la consolidación de una etapa en la que la marca japonesa vuelve a situar la deportividad en el centro de su estrategia global.