La DGT multa con hasta 200 euros y 3 puntos si tocas la pantalla del coche mientras conduces
Las distracciones al volante son uno de los principales motivos de sanción
Distancia de seguridad de la DGT
La digitalización del automóvil ha transformado por completo el interior de los vehículos modernos. Las tradicionales botoneras físicas han dejado paso a grandes pantallas táctiles que concentran funciones de navegación, climatización, conectividad y ajustes dinámicos. Sin embargo, esta evolución tecnológica también ha abierto un nuevo frente en materia de seguridad vial.
La Dirección General de Tráfico contempla sanciones de hasta 200 euros y la retirada de 3 puntos del permiso de conducir para quienes manipulen manualmente la pantalla del vehículo mientras circulan. La medida no distingue entre sistemas de infoentretenimiento, ajustes del climatizador o configuración de ayudas a la conducción: cualquier interacción manual que suponga distracción puede ser objeto de sanción.
No es ningún secreto que el uso de pantallas táctiles exige apartar la vista de la carretera durante varios segundos. A diferencia de los mandos físicos tradicionales, que podían accionarse casi por memoria táctil, las superficies digitales obligan a confirmar visualmente cada pulsación. Este gesto, aparentemente inocuo, incrementa de forma notable el riesgo en situaciones de tráfico denso o a velocidades elevadas.
La normativa considera estas acciones como infracciones graves, al entender que comprometen la atención permanente que debe mantenerse al volante. La distracción continúa siendo uno de los principales factores concurrentes en los accidentes de tráfico, por encima incluso de la velocidad en determinados contextos urbanos e interurbanos.
Tecnología avanzada bajo mayor vigilancia
La sanción económica asciende a 200 euros, una cuantía habitual en conductas tipificadas como graves dentro del reglamento de circulación. A ello se suman 3 puntos menos en el carné, una penalización que refuerza el carácter disuasorio de la medida y que puede tener especial impacto en conductores con un saldo reducido.
Cabe destacar que la norma no prohíbe la existencia ni el uso de estas pantallas, sino su manipulación manual mientras el vehículo está en movimiento. Los sistemas de control por voz, cada vez más sofisticados, permiten gestionar llamadas, introducir destinos en el navegador o regular la temperatura sin necesidad de retirar las manos del volante.
La tendencia del sector apunta hacia interiores cada vez más minimalistas, donde prácticamente todas las funciones dependen de interfaces digitales. Este diseño, que prioriza la limpieza estética y la integración tecnológica, plantea desafíos en términos de ergonomía y seguridad operativa.
En este sentido, la DGT refuerza su mensaje de tolerancia cero frente a las distracciones, independientemente de que provengan de dispositivos externos como el teléfono móvil o de sistemas integrados en el propio vehículo. La atención constante a la vía sigue siendo el principio rector de la conducción segura, y cualquier elemento que la comprometa queda bajo el ámbito sancionador establecido por la normativa vigente.
