Si la grúa remolca mal tu coche eléctrico puede causar un daño irreversible en el motor
Cuanto menos, la reparación te costará un ojo de la cara
El eléctrico de Mazda es, para muchos, el coche eléctrico más bonito
Remolcar un coche eléctrico no es lo mismo que mover un vehículo de combustión. Parece un detalle menor, pero no lo es. Un error muy común puede provocar un daño irreversible en el sistema de propulsión. Y la factura puede ser muy elevada. Mucho más de lo que imaginas.
Según han advertido expertos del sector, el problema aparece cuando el vehículo es arrastrado con las ruedas apoyadas en el suelo. En muchos modelos eléctricos, el motor eléctrico está conectado directamente al eje. Si las ruedas giran, el motor también gira. Aunque el coche esté apagado. Y ahí comienza el riesgo.
Cuando el motor gira sin estar activado correctamente, puede generar electricidad sin control. El sistema no está preparado para gestionar esa energía en esas condiciones. El resultado puede ser un sobrecalentamiento. O incluso daños internos en el inversor o en los componentes electrónicos. Reparaciones muy costosas.
En un coche de combustión, el motor no sufre si se remolca en punto muerto. Pero en un eléctrico la arquitectura es distinta. Muchos no cuentan con una desconexión mecánica tradicional. Por eso no deben ser arrastrados como si fueran un modelo convencional. Es un error frecuente. Y caro.
Qué se debe hacer para evitar problemas
La solución es sencilla. Activar el modo de remolque o transporte, si el fabricante lo permite. O utilizar una plataforma completa para elevar el vehículo. Así se evita que las ruedas motrices giren libremente. Y se protege el sistema eléctrico. Es especialmente importante tras una colisión o avería grave.
Cada marca establece sus propias instrucciones. Algunas permiten remolque en distancias cortas. Otras lo prohíben por completo si las ruedas motrices tocan el asfalto. Por eso es fundamental consultar el manual del fabricante. Y asegurarse de que la grúa conoce el procedimiento correcto.
Un coche eléctrico es una inversión importante. Su motor eléctrico, su batería y su electrónica son componentes complejos y costosos. Un remolque incorrecto puede arruinar todo en cuestión de minutos. Informarse. Exigir el método adecuado. Y no dar nada por hecho puede ahorrarte miles de euros en reparaciones.
