El Skoda Kamiq se lo pone muy difícil al SEAT Arona: más bonito, más grande y mismo precio

SEAT Arona. SEAT
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El segmento de los SUV urbanos es uno de los más competidos del mercado. Aquí cada detalle cuenta. Diseño. Espacio. Tecnología. Y, sobre todo, precio. En este escenario, el Skoda Kamiq aparece como una alternativa muy seria al superventas SEAT Arona. Y no solo por estética.

El Kamiq es más largo, más ancho y tiene mayor batalla. Mide 4.241 mm frente a los 4.153 mm del Arona. También es más alto. Esa diferencia se traduce en mejor habitabilidad. Más espacio para las piernas. Más comodidad en trayectos largos.

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Dos primos hermanos con pequeñas diferencias decisivas

El Arona ofrece 400 litros de maletero. El Kamiq también declara 400 litros, pero su mejor aprovechamiento interior y su mayor distancia entre ejes, de 2.639 mm, frente a los 2.566 mm del SEAT, marcan diferencias en el día a día. Es más práctico. Más versátil.

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En diseño, el Skoda apuesta por una imagen más moderna. Faros Full LED de serie. Pilotos traseros LED animados. Llantas CORTADERO de 16 pulgadas. Detalles que elevan la percepción de calidad. El Arona es atractivo. Pero el Kamiq resulta más actual y tecnológico.

El Skoda es un poco más caro, pero ofrece más que el SEAT Arona

En mecánica, ambos comparten en sus versiones de acceso el eficiente 1.0 TSI de 95 CV y 175 Nm. Los dos aceleran de 0 a 100 km/h en 11,1 segundos. Pero el Skoda alcanza 188 km/h, frente a los 182 km/h del SEAT.

En equipamiento, el Kamiq vuelve a destacar. Incluye Virtual Cockpit de 8 pulgadas, cámara multifuncional y sistema Front Assist con frenada de emergencia. También suma 2 USB-C, llamada de emergencia e-Call+, volante de cuero y retrovisores eléctricos y térmicos. Todo de serie.

El Arona parte desde 18.711 euros financiados o 20.011 euros al contado. El Kamiq arranca en 19.500 euros financiados o 21.545 euros al contado. La diferencia es pequeña. Pero el Skoda ofrece más espacio, más tecnología y una imagen más actual. Y eso lo convierte en una alternativa muy difícil de ignorar.