El Renault 5, el eléctrico de moda en España, ha dejado de ser una oportunidad

El Renault 5 es uno de los EV más vendidos
Este Renault es tan bonito que no parece un Renault
El Renault 5 eléctrico se ha consolidado como uno de los lanzamientos más relevantes del mercado español en el último año. Su regreso, reinterpretando uno de los iconos más reconocibles de la marca francesa, ha generado una notable expectación desde su presentación. Diseño retro, enfoque urbano y una propuesta 100 % eléctrica han sido los pilares de un modelo que rápidamente se posicionó como referencia dentro del segmento B.
No es ningún secreto que buena parte de su éxito inicial se apoyó en una política de precios especialmente competitiva. En un contexto marcado por el encarecimiento generalizado de los vehículos eléctricos, el Renault 5 irrumpió con tarifas que lo situaban por debajo de muchos de sus rivales directos. Esa combinación de imagen, tecnología y coste relativamente contenido lo convirtió en una de las alternativas más atractivas para quienes buscaban dar el salto a la movilidad eléctrica sin asumir cifras excesivas.
Sin embargo, la evolución reciente de su gama ha modificado de forma significativa esa percepción. Las versiones más accesibles han reducido su protagonismo y los precios han experimentado ajustes al alza, acercándose progresivamente a los de otros modelos del segmento. Este cambio altera el equilibrio que inicialmente jugaba a su favor y lo sitúa en un escenario competitivo más exigente.
El resultado es que el Renault 5 ya no destaca exclusivamente por su relación entre precio y producto, sino por un conjunto de cualidades que deben analizarse en un contexto más amplio.
De opción diferencial a alternativa consolidada
La oferta mecánica del Renault 5 eléctrico contempla distintos niveles de potencia y capacidades de batería. Las versiones de acceso se enfocan en un uso eminentemente urbano, mientras que las configuraciones superiores permiten superar los 400 kilómetros de autonomía en ciclo WLTP, una cifra que amplía considerablemente su radio de acción. En este sentido, mantiene argumentos sólidos frente a otros utilitarios eléctricos del mercado.
A nivel tecnológico, incorpora un entorno digital avanzado, con instrumentación configurable y un sistema multimedia de última generación que integra múltiples servicios conectados. También dispone de un amplio paquete de asistentes a la conducción, alineado con los estándares actuales del segmento, lo que refuerza su posicionamiento como modelo moderno y bien equipado.
Por otro lado, el aumento de tarifas diluye parte del impacto inicial que generó su lanzamiento. Al aproximarse a las cifras de sus competidores más directos, el Renault 5 deja de ser una oportunidad clara para convertirse en una opción que compite en igualdad de condiciones. Su atractivo emocional y su diseño diferencial siguen siendo elementos clave, pero el factor precio ya no actúa como argumento decisivo.
Así, el eléctrico de moda en España entra en una nueva etapa comercial. Continúa siendo un modelo relevante y competitivo, aunque su condición de referencia por coste parece haber quedado atrás.