El Volvo EX60 acaba con el problema de la carga lenta de las baterías en invierno

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El Volvo EX60 marca un punto de inflexión en la tecnología de carga de vehículos eléctricos al resolver uno de los mayores desafíos en climas fríos: la lentitud en el proceso de recarga. Tradicionalmente, cuando las temperaturas caen por debajo de cero, las baterías de los coches eléctricos reducen su capacidad de carga rápida debido a la baja temperatura interna de las celdas, obligando a un proceso previo de precalentamiento que consume energía y alarga significativamente los tiempos. Con el EX60, esta limitación queda eliminada gracias a un sistema de gestión térmica de nueva generación que permite cargar con rapidez incluso en condiciones invernales.

La solución implementada por Volvo no se basa en aumentar la potencia del sistema de calefacción, sino en un planteamiento completamente distinto: adaptar la estrategia de carga en tiempo real según el estado interno de la batería. Esta gestión inteligente evita la necesidad de alcanzar una temperatura mínima fija antes de iniciar la recarga rápida. En consecuencia, el coche puede conectarse a un punto de carga y comenzar a recibir energía de forma eficiente desde los primeros minutos, sin esperas ni penalizaciones en la velocidad de transferencia.

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Lo destacable en este caso es que el EX60 integra esta capacidad dentro de un conjunto más amplio de innovaciones. Basado en la plataforma SPA3, el modelo se ha diseñado desde cero para el entorno eléctrico, lo que ha permitido optimizar todos los sistemas relacionados con el rendimiento energético. La arquitectura eléctrica de 800 voltios es otro factor clave, ya que facilita una carga más rápida y estable, con menor generación de calor y menores pérdidas por resistencia. Esta configuración no solo mejora la velocidad de carga, sino también la eficiencia global del vehículo.

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Carga rápida sin precalentamiento, incluso bajo cero

Llama especialmente la atención que esta mejora no dependa de un modo de preacondicionamiento programado, como es habitual en otros modelos. Mientras que muchos coches eléctricos requieren activar con antelación el sistema de calentamiento de batería —lo que exige planificación por parte del usuario—, el EX60 gestiona de forma autónoma los parámetros necesarios para permitir una recarga rápida inmediata, incluso tras una noche de temperaturas bajo cero.

En este sentido, los datos técnicos aportados por la marca indican una reducción de hasta el 48 % en el tiempo de carga a bajas temperaturas en comparación con los sistemas convencionales. Esta cifra representa un avance sustancial para los usuarios que se desplazan habitualmente en climas fríos, donde las paradas para recargar son menos predecibles y las condiciones más exigentes.

Por otro lado, el sistema de gestión del EX60 no solo mejora la recarga, sino que también incrementa la vida útil de la batería al evitar ciclos innecesarios de calentamiento, reduciendo el estrés térmico al que se someten los componentes. Esta estrategia optimiza el equilibrio entre rendimiento inmediato y durabilidad a largo plazo.

Por todo ello, el Volvo EX60 no solo avanza en confort o diseño, sino que introduce una mejora estructural en la experiencia de uso del vehículo eléctrico. Su estrategia de carga adaptativa refuerza la fiabilidad del sistema, reduce los tiempos muertos y optimiza el rendimiento del conjunto en uno de los escenarios más críticos para esta tecnología: el invierno. Esta evolución sienta un precedente que puede marcar el camino para el desarrollo de futuras generaciones de eléctricos, más preparados para afrontar las condiciones reales del día a día.