El diseño del nuevo Mercedes Clase S desata controversia
La primera filtración del Clase S genera debate
BMW o Mercedes no tienen un SUV premium como este
El Mercedes Clase S 2026 ha reaparecido en escena de forma inesperada tras filtrarse una imagen que muestra por completo el frontal de su próxima generación. Esta filtración ha generado un intenso debate por las decisiones estéticas adoptadas en un modelo que tradicionalmente ha marcado el rumbo del diseño en el segmento de las berlinas de representación. Lo que debería haber sido una evolución continuista ha derivado en una propuesta rupturista que no ha dejado indiferente a nadie.
Lo más llamativo en esta filtración es la reinterpretación del frontal, donde desaparecen los característicos faros afilados de la generación actual, sustituidos por unos grupos ópticos de formas más grandes, redondeadas y prominentes. Este cambio acerca el diseño del Clase S al lenguaje estilístico del reciente Clase E, diluyendo parte de su imagen distinguida. A esto se suma una parrilla considerablemente más grande, con una moldura negra brillante que une ópticamente ambos faros, generando un efecto visual inédito en la gama.
Cabe destacar que la estrella de Mercedes, tradicionalmente ubicada en lo alto del capó, ahora aparece iluminada y también centrada en la calandra. Esta doble presencia ha sido interpretada como un exceso innecesario por parte de algunos sectores del diseño automotriz, que ven en esta duplicidad una ruptura con la elegancia sobria que siempre ha definido a esta berlina.
Un giro estético que divide opiniones
Por otro lado, la nueva propuesta estética también ha sido leída como un intento por reforzar la presencia visual del Clase S en un mercado que exige cada vez más diferenciación. En este sentido, el frontal más vertical, la iluminación prominente y los nuevos acabados podrían responder a una estrategia para reforzar el carácter icónico del modelo dentro de una gama cada vez más unificada.
Lo destacable en este caso es que la imagen filtrada no aclara si se trata de una unidad definitiva o de una versión en desarrollo. Algunos detalles como la configuración de las luces diurnas o la terminación de ciertos elementos del paragolpes han levantado sospechas sobre una posible edición digital o un prototipo aún no finalizado. Aun así, la coherencia general del diseño sugiere una dirección bastante avanzada en el proceso de desarrollo.
Llama especialmente la atención que, en plena era de electrificación y con el EQS como punta de lanza tecnológica, Mercedes mantenga en paralelo una propuesta tan diferenciada para su berlina de combustión más emblemática. Esto refuerza la idea de que el Clase S sigue teniendo un papel crucial en la estrategia de la marca, no solo como producto, sino también como símbolo.
La presentación oficial del modelo está prevista para los próximos meses, momento en el que se desvelará por completo tanto su diseño exterior como las novedades técnicas que acompañarán esta nueva generación. Hasta entonces, el debate sobre su controvertida estética promete seguir abierto.
