El Kia más bonito es también uno de los SUV más baratos entre sus rivales

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El Kia Sportage es mucho más que un superventas. Es el modelo que ha definido la imagen moderna de la marca. Va ya por su quinta generación. Y para muchos es, sin discusión, el Kia más bonito jamás fabricado. Diseño atrevido. Proporciones equilibradas. Personalidad propia.

Su éxito no es casual. El Sportage combina estética, calidad percibida y un planteamiento muy racional. Mide 4,51 metros de largo, lo justo para ser un SUV compacto familiar. No se siente pequeño. Tampoco torpe en ciudad. Es un coche fácil de vivir con él a diario.

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El Kia Sportage es de lo más baratos entre sus cometidores

El interior es otro de sus puntos fuertes. Buena presentación. Materiales agradables al tacto. Y sobre todo, espacio. El maletero de 526 litros es uno de los mejores del segmento. Con los asientos abatidos alcanza 1.715 litros. Perfecto para viajes largos o uso familiar intensivo.

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Frente a rivales como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan o el Renault Austral, el Sportage juega una carta clave: el precio. En su versión de acceso es claramente más barato. Y lo mejor es que no recorta en lo importante. Cuesta 28.900 euros. Por ese precio, pocos SUV compactos ofrecen diseño, espacio, equipamiento y prestigio de marca. El Kia Sportage no solo es el más bonito de Kia. También es una de las compras más inteligentes del segmento.

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Así es el Sportage más barato

Bajo el capó monta el conocido 1.6 TGDi de gasolina. Entrega 150 CV y 270 Nm de par. Va asociado a un cambio manual de seis marchas y tracción delantera. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos. Cumple sin problemas. Consumo medio de 6,8 l/100 km.

Kia-Sportage

El acabado Concept, el de entrada, sorprende por equipamiento. Incluye faros LED, climatizador bizona, cámara trasera, Android Auto y Apple CarPlay, asistentes de frenada de emergencia, mantenimiento de carril y reconocimiento de señales. Todo lo esencial está de serie.