Más atractivo, y más barato, que el Kia Sorento
Nuevo SUV para toda la familia con 425 CV, 140 km de autonomía eléctrica y total de 1.000 km
No es un SUV, pero este Kia es perfecto para las familias
EBRO ha sabido esperar su momento. La histórica marca española, ahora apoyada por la tecnología del grupo Geely, lanza su modelo más ambicioso. Un SUV grande. Muy potente. Y claramente familiar. Su nombre es EBRO S900 y llega dispuesto a competir sin complejos en uno de los segmentos más duros del mercado.
Hablamos de un D-SUV de siete plazas. Mide 4,82 metros de largo. Tiene una presencia imponente. Y apunta directamente a rivales como el Kia Sorento, el Skoda Kodiaq o el Volkswagen Tayron. La diferencia está en lo que ofrece a cambio del precio.
EBRO tiene listo su SUV más grande de la gama
El S900 no busca solo espacio. También apuesta por la calidad interior, la tecnología y las prestaciones. Su planteamiento es claro. Ser un gran coche para viajar en familia. Cómodo. Silencioso. Bien equipado. Y con un nivel de potencia que sorprende desde el primer vistazo.
La clave está en su sistema híbrido enchufable. Combina un motor gasolina 1.5 turbo de 143 CV con dos motores eléctricos. Uno delante. Otro detrás. El resultado son 425 CV de potencia total. Muy por encima de los entre 200 y 300 CV habituales en sus rivales directos.
Hasta 140 km de autonomía eléctrica
La parte eléctrica es otro de sus grandes argumentos. Monta una batería de 34,46 kWh. Una cifra muy superior a la media del segmento. Gracias a ello, anuncia hasta 140 km de autonomía eléctrica. Y una autonomía total cercana a los 1.000 km. Pocos pueden igualarlo.
En precios también quiere marcar territorio. El EBRO S900 arranca en 49.773 euros. Si se financia, baja hasta 46.900 euros. Un Kia Sorento híbrido enchufable parte más arriba. Y un Hyundai Santa Fe puede superar los 60.000 euros fácilmente.
Por potencia, autonomía y precio, el S900 juega con ventaja. Es más atractivo. También más barato que muchos de sus rivales. Sobre el papel, la propuesta es muy seria. Ahora solo falta comprobar si cumple lo prometido en carretera.
