Mejor, y más bonito, que Mercedes, pero sin éxito en España

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Mercedes. Mercedes
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Denza, la marca premium respaldada por BYD, ha llegado al mercado español con una propuesta ambiciosa tanto en diseño como en contenido tecnológico. Con modelos como el Z9 GT y el monovolumen D9, la firma china ha apostado por un enfoque visualmente impactante y orientado al alto nivel, con aspiraciones claras de competir en el segmento premium. Sin embargo, su desembarco en España durante 2025 no ha tenido el impacto esperado, con cifras de ventas muy por debajo de lo que sus productos podrían sugerir.

Pese a ofrecer vehículos que, en términos de diseño y presentación, pueden superar incluso a modelos de fabricantes consolidados como Mercedes, Denza no ha logrado todavía una conexión sólida con el público español. Lo llamativo en este caso es que un producto tan completo y bien ejecutado no haya conseguido aún una posición destacada en el mercado, lo que pone en evidencia las dificultades que enfrentan las nuevas marcas a la hora de construir confianza y reconocimiento, especialmente en segmentos tan exigentes como el de los vehículos de gama alta.

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Cabe destacar que Denza se encuentra en una fase inicial de desarrollo comercial en Europa. La falta de una red de distribución consolidada, la ausencia de una trayectoria conocida por el gran público y las dudas que persisten en torno al servicio postventa y al valor residual de sus vehículos influyen directamente en su lenta progresión. Incluso con una estética atractiva y un equipamiento que rivaliza con el de marcas tradicionales, estas carencias estructurales limitan su capacidad para ganar cuota a corto plazo.

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Diseño premium, presencia limitada

Por otro lado, el caso de Denza refleja una realidad cada vez más común entre los fabricantes emergentes que buscan hacerse un hueco en Europa. No basta con tener un producto competitivo si no se acompaña de una estrategia coherente de implantación y posicionamiento. En este sentido, la firma china se enfrenta al reto de construir una identidad clara y creíble ante un consumidor que todavía asocia el segmento premium con historia, fiabilidad y redes de servicio ampliamente establecidas.

Por todo ello, Denza encarna una contradicción evidente en el mercado actual: ofrece productos que visual y técnicamente pueden superar a muchos rivales europeos, pero carece aún del respaldo necesario para convertir ese potencial en éxito comercial tangible.