Volvo tiene el eléctrico accesible con mayor autonomía

El nuevo EX60 es una excelente opción
El Volvo XC70 regresa, pero no como te imaginas
El Volvo EX60 2026 se consolida como un punto de inflexión en la estrategia de electrificación de la firma sueca. Concebido como el sucesor directo del XC60, este nuevo SUV de tamaño medio da el salto definitivo a la propulsión 100 % eléctrica con un enfoque que combina autonomía récord, eficiencia y posicionamiento accesible dentro de la gama. Su llegada marca un paso más en el objetivo de Volvo de electrificar por completo su catálogo antes del final de la década.
Basado en la nueva arquitectura SPA3, desarrollada específicamente para modelos eléctricos, el EX60 aprovecha una batería de nueva generación que se integra estructuralmente en el chasis. Esta configuración no solo mejora la eficiencia energética, sino que también permite reducir el peso total del conjunto. Gracias a esta optimización técnica, el modelo logra una autonomía superior a los 800 kilómetros bajo ciclo WLTP, una cifra que lo sitúa por encima de muchas propuestas incluso de segmentos superiores.
Lo destacable en este caso es que, a pesar de su condición de modelo “accesible” dentro de la gama eléctrica de Volvo, el EX60 incorpora soluciones tecnológicas propias de vehículos de mayor categoría. La capacidad de carga ultrarrápida es uno de los elementos clave: permite recuperar una parte significativa de la autonomía en pocos minutos, lo que reduce considerablemente los tiempos de espera en desplazamientos largos y mejora la experiencia de uso frente a anteriores generaciones de eléctricos.
Un modelo clave en la transición eléctrica de Volvo
El EX60 2026 no solo apuesta por una autonomía elevada, sino que también introduce un sistema de propulsión versátil, con versiones de uno o dos motores eléctricos, adaptadas a distintos niveles de prestaciones y a la posibilidad de contar con tracción total. En este sentido, la marca ha estructurado la gama pensando en un abanico amplio de usuarios, sin perder de vista su posicionamiento premium y su habitual enfoque en la seguridad y el confort.
Por otro lado, el interior del modelo promete una evolución tanto en diseño como en conectividad, con una interfaz simplificada y mayor integración de sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Cabe destacar que, con esta propuesta, Volvo busca reforzar su imagen como fabricante de referencia en el mercado eléctrico, combinando autonomía, tecnología y una mayor accesibilidad sin comprometer los valores esenciales de la marca.