El Toyota RAV4 tiene un competidor mejor
Este SUV eléctrico es una opción más moderna
Más bonito que el Toyota RAV4 y, para muchos, mejor
El Toyota bZ4X representa un salto cualitativo en la estrategia de electrificación de la marca japonesa. Desarrollado como un vehículo completamente eléctrico desde su origen, se posiciona como una propuesta más avanzada y coherente frente al Toyota RAV4, cuya versión híbrida enchufable mantiene elementos de un diseño adaptado. En este contexto, el bZ4X se convierte en el SUV eléctrico más puro y moderno de Toyota, y para muchos, en una opción mejor resuelta frente al veterano RAV4.
El diseño del bZ4X es uno de los elementos que lo diferencia claramente. Su estética responde a criterios aerodinámicos y funcionales específicos de un vehículo eléctrico, con una silueta más estilizada, un frontal cerrado y un enfoque claramente futurista. Esta identidad visual no solo busca eficiencia, sino también marcar distancias con modelos híbridos tradicionales como el RAV4. A nivel estructural, el uso de la nueva plataforma e-TNGA permite optimizar el espacio interior, ofreciendo una mayor sensación de amplitud y un centro de gravedad más bajo, lo que mejora la estabilidad y el confort de marcha.
Por otro lado, lo destacable en este caso es la experiencia de conducción. El bZ4X ofrece una respuesta suave y lineal, con una entrega de par inmediata que favorece la conducción urbana y aporta agilidad en carretera. A esto se suma un sistema de tracción total opcional desarrollado en colaboración con Subaru, que mejora la capacidad de tracción en superficies deslizantes, algo que tradicionalmente ha caracterizado al RAV4, pero que en el bZ4X se adapta a las nuevas exigencias eléctricas.
Un SUV eléctrico más eficiente y enfocado
El interior del bZ4X muestra un enfoque más minimalista y tecnológico, con una disposición horizontal del cuadro de instrumentos y un salpicadero centrado en la visibilidad y la ergonomía. La conectividad y los sistemas de asistencia a la conducción se han integrado en un ecosistema digital que responde a los estándares actuales del segmento eléctrico, superando al RAV4 en modernidad y funcionalidad.
Además, la autonomía del bZ4X en ciclo WLTP supera los 500 kilómetros en versiones de tracción delantera, situándolo en una franja adecuada para el uso diario y viajes largos. La capacidad de carga rápida y la gestión térmica optimizada de la batería refuerzan su eficiencia y fiabilidad, dos aspectos clave en los que Toyota ha querido avanzar respecto a sus híbridos anteriores.
Por todo ello, el Toyota bZ4X no solo marca el inicio de una nueva familia eléctrica dentro de la marca, sino que también redefine su posicionamiento frente al RAV4, ofreciendo un producto más adaptado a las necesidades actuales del mercado eléctrico.
