El coche más atractivo de Volkswagen se inspira en los años 80
Además, llevará el sello ‘made in Spain’
Volkswagen para la producción del Golf
La moda retro está más viva que nunca. En pleno 2026, mirar al pasado vuelve a ser una buena idea. Volkswagen lo sabe. Por eso ha decidido recuperar sensaciones clásicas con su nuevo ID. Polo, un coche eléctrico moderno que no renuncia a la nostalgia bien entendida.
Este nuevo Polo no es una copia del pasado. Es un eléctrico avanzado. Pero introduce un guiño muy especial. Su cuadro de instrumentos puede transformarse y mostrar relojes de estilo ochentero. Un homenaje directo al Golf Mk1. Digital, sí. Pero con alma clásica.
Volkswagen vuelve a sus orígenes en el diseño interior del ID.Polo
El interior marca un punto de inflexión. Volkswagen corrige errores. Adiós al minimalismo extremo. El ID. Polo apuesta por más ergonomía y mejores materiales. Hay más superficies tapizadas. Más calidez. Y una sensación de calidad muy superior a la de los primeros modelos ID.
Las pantallas crecen y se colocan mejor. El cuadro digital es de 10,25 pulgadas. La pantalla central alcanza las 13 pulgadas. Todo es más claro. Más intuitivo. Además, estrena una nueva generación de software, más rápido y fácil de usar.
Otro cambio muy celebrado. Vuelven los botones físicos. Para el climatizador. Para las luces de emergencia. También en el volante. Desaparecen los mandos hápticos, tan criticados. Incluso hay un mando giratorio para el volumen, pensado para conductor y pasajero.
Estará fabricado en España
En el apartado técnico, el ID. Polo se apoya en la plataforma MEB+. Estará disponible con tres potencias: 85 kW, 99 kW y 155 kW. Habrá dos tamaños de batería y una autonomía de hasta 450 kilómetros. Cifras muy competitivas.
Mide 4,05 metros de largo, pero aprovecha muy bien el espacio. Las plazas traseras ganan 19 mm. El maletero alcanza 435 litros, un 24 % más. Diseñado en Wolfsburgo, desarrollado por SEAT y CUPRA y fabricado en España, el ID. Polo apunta alto. Y lo hace mirando a los años 80.
