Los Knicks desafían a la historia y acarician el anillo con una remontada y una canasta para la eternidad
El equipo neoyorquino realizó la mayor remontada de la historia en unas Finales de la NBA
La NBA prohíbe el acceso de por vida al aficionado que saltó a hacerse un 'selfie' con Victor Wembanyama
Han pasado 53 años desde la última vez que los New York Knicks levantaron el trofeo Larry O'Brien. Más de medio siglo de frustraciones, proyectos fallidos y generaciones enteras de aficionados esperando volver a ver a su franquicia en la cima de la NBA. Ahora, el equipo neoyorquino está más cerca que nunca de romper esa larga sequía. Los Knicks derrotaron a los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama por 107 a 106 puntos en el cuarto partido de la serie y han colocado el 3-1 a favor tras protagonizar la mayor remontada de la historia de unas Finales de la NBA, sobreponiéndose a una desventaja de 29 puntos y con una canasta final que ya forma parte de la leyenda del Madison Square Garden.
Victor Wembanyama y los San Antonio Spurs silenciaron el Madison Square Garden
Durante buena parte de la noche, el cuarto encuentro de la serie parecía destinado a devolver la igualdad a las Finales. Los San Antonio Spurs saltaron a la pista con una agresividad arrolladora y firmaron una primera mitad prácticamente perfecta. Liderados por Victor Wembanyama, con 24 puntos y 13 rebotes al acabar el partido, los texanos dominaron ambos lados de la cancha y castigaron a los Knicks desde el perímetro. Los Spurs llegaron a anotar 14 triples antes del descanso, récord histórico en una primera mitad de unas Finales, y alcanzaron una ventaja máxima de 29 puntos.
El partido se fue 76-49 al descanso y el Madison Square Garden, en silencio, veía cómo la serie iba encaminada hacia el 2-2. Los fantasmas de otras épocas volvían a estar presentes en el pabellón neoyorquino y los aficionados de los Knicks temían que las dos grandes actuaciones de su equipo en San Antonio quedaran en una anécdota. El equipo de Mike Brown estaba contra las cuerdas, sin respuestas defensivas y superados en intensidad y necesitaban una reacción inmediata para evitar que la eliminatoria se reiniciara.
Jalen Brunson lideró la remontada de los New York Knicks
La respuesta de los New York Knicks llegó tras el paso por los vestuarios. Brown ajustó la defensa y el equipo de Nueva York elevó la presión de manera considerable sobre los manejadores de balón rivales. El partido empezó a cambiar de dirección y Jalen Brunson asumió el liderazgo ofensivo. El base de los Knicks comenzó a encontrar espacios en la defensa de los Spurs que no habían existido durante los dos primeros cuartos y firmó una actuación memorable con 36 puntos y 7 asistencias. El segundo máximo anotador de la noche también sería del equipo neoyorquino. OG Anunoby, con 33 puntos y 7 triples, se convirtió en el mejor aliado de Brunson.
Los Spurs perdieron fluidez, empezaron a acumular errores y vieron cómo el Garden recuperaba la fe. Como ya ocurrió en los dos primeros encuentros de la serie, la inexperiencia de los jugadores de San Antonio hizo que los Knicks crecieran en el partido. Lo que durante dos cuartos había sido un monólogo visitante se transformó en un intercambio de golpes y los de Mike Brown fueron recortando la distancia en el marcador poco a poco.
Un palmeo para la historia de OG Anunoby
Aun así, los Knicks necesitaron un milagro para completar la remontada. Con apenas pocos segundos por disputarse y los Spurs por delante en el marcador, De’Aaron Fox tuvo la oportunidad de consumir reloj y darle la victoria a San Antonio. Sin embargo, decidió atacar el aro y OG Anunoby, el héroe de la noche, apareció para realizar un tapón decisivo. La última posesión, a 5,7 segundos del final, quedaría en manos del líder del equipo, Jalen Brunson. El base lanzó un triple desde muy lejos, pero el balón golpeó el aro.
Cuando parecía que el partido se iba a acabar en esa jugada, Anunoby, de nuevo, saltó por encima de todos los defensores de San Antonio y palmeó el balón dentro de la canasta a falta de 1,2 segundos. La primera ventaja de los Knicks en toda la noche llegaría en el momento más importante del encuentro. La jugada hizo que el Madison Square Garden estallara en euforia y los Knicks están a una sola victoria de conquistar su primer campeonato desde 1973. Una remontada imposible, una canasta para la historia y una ciudad que empieza a creer que el sueño está a punto de hacerse realidad.
