Amaya Valdemoro rompe a llorar recordando el lado más invisible del deporte: "La cabeza me pegó un petardazo"

Amaya Valdemoro ha sido la primera invitada de Palabra de Capitán en 2026
Ya puedes ver en Mediaset Infinity la charla completa
Amaya Valdemoro, una de las grandes leyendas del baloncesto español, se ha abierto en canal y se ha mostrado como pocas veces se le ha visto. Lejos de los focos, los títulos, las medallas y la fama, la que fuera jugadora de la Selección Española no ha podido aguantar las lágrimas al hablar de su carrera y los momentos más difíciles.
La alero ha sido la primera invitada en 2026 en Palabra de Capitán, el podcast presentado por Rafa Mainez de ElDesmarque. En el programa, Amaya Valdemoro ha explicado cómo fue su retirada y los momentos tan difíciles que tuvo que asumir.
Acostumbrada a competir desde muy joven al máximo nivel, el final de su carrera supuso un golpe emocional. "Yo entraba todos los días, mañana y tarde. 7 u 8 horas entre fisios, entrenos y vídeos. A veces en la vida hay que parar, pero yo no sabía parar", confesó en el programa.
Amaya Valdemoro se sentía totalmente inadaptada, "llenando la mochila" sin parar. "Después del Covid, que lo pasé mal, me pegó un petardazo en la cabeza que me tuve que ir a vivir con mi padre. Tuve una depresión que estuve tres semanas en un sofá", contó la exjugadora.
Fue un período muy complicado para Amaya Valdemoro, donde no se podía levantar y cuando iba a trabajar "lo único que hacía era llorar", según le contó a Rafa Mainez.
En esos duros momentos de su carrera, la exjugadora destacó el papel de su padre. "Él no entendía nada. Una de las cosas que le decía era que me sentía sola. Porque el deporte muchas veces es soledad. Y cuanto más arriba estás, más solo estás".

La emoción de Amaya Valdemoro al hablar de su carrera
Sin embargo, el momento álgido de la entrevista llegó al final de la misma, cuando Rafa Mainez se dispuso a terminar con una ronda de preguntas rápidas. "Si tu carrera fuera una carta, ¿cómo firmarías la última línea?".
Esa pregunta dejó marcada a Amaya Valdemoro, que tras un pensamiento de unos segundos, tuvo que tragar saliva y aguantar la emoción mordiéndose el labio inferior. Su rostro fue cambiando, aunque sin poder mediar una palabra, hasta que se animó a responder con la voz entrecordada.
"Ha sido y sigue siendo maravillosa", respondió, añadiendo un "que llorona soy" entre risas para relajar el ambiente, aprovechando para poder beber un poco de agua.
Puedes ver la entrevista a Amaya Valdemoro en el vídeo situado en la parte superior de la noticia."