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Gambonanza: un roguelike de ajedrez que sigue la estela de Balatro

Gambonanza es un roguelike de ajedrez por turnos. Sidekick Publishing
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Hay títulos independientes que puede romper todas las previsiones cuando conectan con una idea clara, accesible y profundamente adictiva. Balatro lo demostró mezclando póker, roguelike y diseño sistémico con una personalidad arrolladora. Ahora Gambonanza parece decidido a recorrer un camino similar, trasladando esa misma filosofía de riesgo, sinergias y partidas cortas pero intensas al terreno del ajedrez.

No se trata de una copia ni de una simple inspiración superficial. Lo que vemos es una lectura muy inteligente del momento que vive el videojuego indie: reglas conocidas, reinterpretadas con sistemas modernos, una curva de aprendizaje amable y una profundidad estratégica que engancha durante horas. Esa es precisamente la clave que convirtió a Balatro en un éxito viral, y es el punto donde Gambonanza puede brillar con luz propia.

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Un ajedrez reinventado para la era del roguelike

Gambonanza se presenta como un roguelike de ajedrez por turnos ambientado en tableros reducidos, donde cada decisión importa y el riesgo siempre tiene recompensa. El objetivo no es dar jaque mate, sino capturar todas las piezas enemigas mediante combinaciones, modificadores y habilidades especiales. Este giro conceptual recuerda a lo que Balatro hizo con el póker: respetar la base, pero dinamitar las expectativas.

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El sistema de más de 150 “Gambits” (modificadores que alteran reglas, potencian piezas o incluso fuerzan al rival a perder turnos) funciona como el equivalente a los comodines y sinergias de Balatro. Cada partida se convierte en un pequeño experimento estratégico, donde el jugador aprende, falla y vuelve a intentarlo con nuevas ideas en mente. Esa sensación de “una partida más” es, sin duda, uno de los grandes puntos de conexión entre ambos títulos.

Un desarrollador solitario con un gran apoyo

Detrás de Gambonanza encontramos al desarrollador en solitario Paul Giovannini, bajo el sello Blukulélé Studio, pero el proyecto ha dado un salto de escala gracias a una alianza editorial muy bien medida. Stray Fawn Studio y Sidekick Publishing han anunciado una colaboración global que refuerza la ambición del juego, sumando además a ATEO para encargarse de las versiones móviles.

Las tres compañías ya han trabajado juntas en proyectos anteriores y comparten una visión clara sobre cómo llevar juegos indie a audiencias amplias sin perder identidad. El resultado es un lanzamiento simultáneo en PC y móviles, una estrategia que recuerda mucho a la expansión multiplataforma que ayudó a Balatro a consolidar su comunidad.

Estética retro y diseño pensado para sesiones cortas

Otro punto de similitud evidente está en la presentación. Gambonanza apuesta por pixel art vibrante, filtros CRT y una atmósfera desenfadada, con minijuegos y referencias a máquinas tragaperras, pachinko o gachapon. Todo está diseñado para que cada ronda sea rápida, intensa y visualmente atractiva, algo fundamental tanto en PC como en móvil.

El tablero reducido incrementa la tensión desde el primer movimiento, mientras que el sistema de piezas en reserva añade una capa táctica adicional. No es solo qué juegas, sino cuándo lo haces. De nuevo, esa profundidad emergente es uno de los factores que más recuerda al fenómeno Balatro y a su capacidad para generar conversación constante en redes y plataformas de streaming.

Playtest público y una comunidad en crecimiento

Actualmente, Gambonanza cuenta con un playtest público en Steam, una fase clave para recoger feedback antes de su paso por eventos como Steam Next Fest. Este enfoque abierto, centrado en la comunidad, es otro paralelismo con los grandes éxitos indie recientes, que han sabido crecer de la mano de sus jugadores desde etapas muy tempranas.

Además, ya se ha confirmado la llegada de una demo gratuita próximamente, un movimiento estratégico que puede ser decisivo para ampliar su visibilidad y reforzar ese efecto boca a boca tan necesario en el mercado actual.

No nos gusta lanzar comparaciones a la ligera, pero en este caso la similitud va más allá del titular fácil. Gambonanza comparte con Balatro una comprensión profunda de lo que hace especial a un roguelike moderno: sistemas claros, combinaciones sorprendentes y una identidad fuerte. Si logra mantener este equilibrio hasta su lanzamiento final, estamos ante uno de esos títulos que pueden redefinir cómo entendemos los juegos de mesa clásicos en clave digital.