"El póker enseña a gestionar el riesgo, la frustración y la toma de decisiones"
La solidaridad del CNP Winamax con Venezuela contada en primera persona: "Duele mucho no estar allí para ayudar"
"El póker puede convertirse en un refugio en los momentos más difíciles, bien entendido es terapéutico"
MurciaDavid Cámara, más conocido en el mundo del póker como "Luzago", lleva casi tres décadas dedicado a un deporte mental que ha vivido una transformación radical en España. Es una eminencia de esta disciplina, sin duda la voz del póker en España. Comentarista de televisión, Poker Manager del Casino Gran Vía de Madrid y miembro del Poker Hall of Fame de España, director y presentador de MarcaPóker, es una de las voces más autorizadas para analizar la evolución de un juego que ha dejado atrás viejos estereotipos para convertirse en una disciplina cada vez más profesional. En su charla con ElDesmarque, repasa cómo llegó el Texas Hold'em a nuestro país, reivindica el legado de referentes como Adrián Mateos y Leo Margets y defiende el póker como una escuela de estrategia, gestión emocional y toma de decisiones. ¿Su sueño? Normalizar este mundo "y gracias a entrevistas como esta se puede conseguir". Sin duda, un buen comienzo. Nos atiende desde el CNP Winamax de Murcia, dónde está jugando en el Día 2.
Para empezar, preséntese. ¿Quién es David Luzago?
Actualmente desempeño varios cargos relacionados con el mundo del póker. Siempre digo que no sé hacer de nada, pero hago de todo. Soy el póker manager del Casino Gran Vía de Madrid y colaboro con Winamax en diferentes proyectos, como La mente de un pro, las retransmisiones y el programa de radio Marca Póker. En definitiva, llevo toda una vida dedicada al naipe.
¿Se puede decir que usted es una de las voces del póker en España?
Bueno, eso tendrán que decirlo los demás. Después de tantos años comunicando póker, quizá sí pueda considerarme una de las voces de este deporte en España.
Además de comunicarlo, usted fue uno de los pioneros en introducir el Texas Hold'em en España. Antes aquí se jugaba principalmente al póker de cinco cartas. ¿Cómo fue ese cambio?
No diría que fui uno de los responsables de traer el Texas Hold'em, porque eso sería exagerar, pero sí es cierto que antes de que los casinos españoles ofrecieran esta modalidad nosotros ya organizábamos partidas en los clubes alegales de la época. Llevo casi 27 años trabajando por el Hold'em.
En España se jugaba sobre todo al póker de cinco cartas. Todo cambió cuando empezamos a ver torneos internacionales en DVDs, porque todavía no existía YouTube. Descubrimos que el Hold'em era mucho más estratégico y emocionante, así que dejamos atrás el cinco cartas. Estamos hablando de finales de los años noventa.
¿Y cómo llegó el póker a su vida? Usted es licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.
El póker llegó muy pronto. Empecé jugando partidas familiares de cinco cartas y luego seguí con mis amigos del colegio. El verdadero cambio llegó durante mi Erasmus en Oslo, donde descubrí el Texas Hold'em en una fiesta universitaria.
Me enamoré del juego desde la primera partida. Cuando regresé a España, en el año 2000, busqué desesperadamente gente con la que jugar porque aquí prácticamente nadie conocía esta modalidad. Encontré un pequeño foro en internet donde contacté con personas con la misma pasión. Empezamos jugando muy barato y, poco a poco, fuimos creciendo.
Después de más de 25 años, usted es una referencia del sector. Sin embargo, todavía hay quien imagina el póker como un ambiente oscuro, lleno de humo y apuestas clandestinas. ¿Qué es realmente el póker hoy en España?
Ese estereotipo pudo existir hace cincuenta o sesenta años, cuando el póker estaba prohibido y se jugaba en bares o locales clandestinos. Hoy la realidad es completamente distinta.
El póker se ha convertido en una profesión para algunos y en un deporte mental para muchos otros. Hay formación, estrategia y competición. Basta con visitar cualquier torneo en un casino como este de Murcia para comprobar que el ambiente es sano, con gente muy preparada que quiere competir y disfrutar.
La televisión, la radio y operadores como Winamax han contribuido mucho a normalizar la imagen del póker.
El póker se ha convertido en una profesión para algunos y en un deporte mental para muchos otros. Hay formación, estrategia y competición.
Precisamente, ¿qué ha supuesto la unión entre el Circuito Nacional de Póker (CNP) y Winamax?
Ha sido muy positiva para el póker en vivo en España. Que la sala con mayor tráfico e influencia se una al circuito nacional más importante siempre beneficia al jugador. Estas alianzas generan mejores torneos, mayor participación y un calendario mucho más atractivo.
En España tenemos dos referentes mundiales: Adrián Mateos y Leo Margets. ¿Qué representan para el póker?
Son dos de nuestras grandes banderas, aunque no los únicos. España probablemente tenga el mejor grupo de jugadores de alto nivel del mundo en proporción.
Adrián Mateos es, para mí, el mejor jugador de torneos de la historia. Leo Margets representa una embajadora extraordinaria por su forma de comunicar, su pasión y porque ha conseguido trascender el mundo del póker y llegar al gran público gracias a sus apariciones en televisión y otros medios.
Ambos transmiten una imagen impecable del juego.
Luzago: "Adrián Mateos es, para mí, el mejor jugador de torneos de la historia. Leo Margets representa una embajadora extraordinaria por su forma de comunicar"
Si hacemos un paralelismo con el fútbol, ¿Adrián Mateos sería el Leo Messi del póker?
En el ámbito de los torneos en vivo, sí. El póker tiene muchas modalidades y cada una tiene sus referentes, pero Adrián es el rey de los torneos.
Eso sí, el póker evoluciona constantemente. Si un jugador deja de estudiar o competir durante un año, cuando vuelve está desactualizado. La única forma de mantenerse arriba es seguir trabajando todos los días.
¿Qué le falta al póker para que un número uno mundial como Adrián Mateos sea reconocido por el gran público?
Hace falta más presencia en medios generalistas y romper los prejuicios que todavía existen por tratarse de una actividad donde se juega dinero.
Es curioso que Adrián sea uno de los deportistas españoles que más dinero ha ganado en la historia y, sin embargo, mucha gente ni siquiera conozca su nombre. Es un problema de imagen que todavía debemos seguir trabajando.
Con todo lo que sabe de póker, habrá ganado muchos torneos.
(Ríe). No tantos como me habría gustado. Entre 2006 y 2016 jugué muchísimo y participé prácticamente en todo lo que había en España. Tengo algunos buenos resultados, pero nunca me he considerado un gran jugador.
Luzago: "Siempre tuve claro que mi papel era trabajar para quienes juegan, no vivir de jugar. Me encanta competir, sigo haciéndolo de manera recreacional y disfruto muchísimo"
Siempre tuve claro que mi papel era trabajar para quienes juegan, no vivir de jugar. Me encanta competir, sigo haciéndolo de manera recreacional y disfruto muchísimo, pero sé que mi talento está más en desarrollar el sector que en ser jugador profesional.
¿Recuerda alguna historia que le haya marcado especialmente?
Sí. Pienso en un gran jugador español que falleció de cáncer y que siguió jugando prácticamente hasta el último día de su vida. Lo vi sufrir dentro del casino. No digo que sea un ejemplo, pero demuestra hasta qué punto el póker puede convertirse en un refugio. En momentos difíciles —una depresión, una ruptura, la pérdida de un ser querido— el póker puede ayudar mucho, siempre que se practique con responsabilidad.
Para mí ha sido un bálsamo en muchas ocasiones. Bien entendido, tiene incluso un componente terapéutico.
"Pienso en un gran jugador español que falleció de cáncer y que siguió jugando hasta el último día de su vida. Lo vi sufrir dentro del casino. No digo que sea un ejemplo, pero demuestra hasta qué punto el póker puede convertirse en un refugio"
¿Por eso se considera un deporte mental?
Exactamente. Mucha gente piensa que el ajedrez es el gran deporte mental, pero el Texas Hold'em tiene una complejidad estratégica enorme.
La diferencia es que el ajedrez es un juego de información completa: todas las piezas están visibles. El póker es un juego de información incompleta, y eso multiplica las posibilidades estratégicas. Creo que es uno de los grandes juegos estratégicos de nuestro tiempo.
¿Su familia siempre apoyó que se dedicara al póker?
Sí. Nunca tuve problemas porque siempre me vieron trabajar, ganarme la vida y ser feliz con lo que hacía.
Quizá habría sido diferente si únicamente hubiera querido vivir de jugar, pero siempre he combinado el juego con mi trabajo dentro de la industria. Mi mujer y mi familia siempre me han apoyado.
¿Qué necesita el póker para ser visto socialmente como el ajedrez?
Hace falta diálogo entre quienes conocen realmente este juego y quienes lo regulan.
Durante muchos años el póker se ha metido en el mismo saco que otros juegos de azar, cuando tiene un componente de habilidad muy superior. Evidentemente existe la suerte, pero a largo plazo los mejores siempre terminan imponiéndose.
El póker enseña matemáticas, estadística, cálculo del riesgo, gestión de la frustración, toma de decisiones y control emocional. Son habilidades muy útiles para la vida.
En países como Japón existen torneos infantiles sin premios económicos precisamente para desarrollar esas capacidades, y en Estados Unidos hay iniciativas educativas similares. En España todavía queda mucho camino por recorrer, pero creo que el póker, bien explicado y bien enseñado, puede aportar muchísimo.
Ojalá podamos seguir contando esa evolución juntos.
Ojalá. Desde luego.
