El perfil de la gran promesa de la NFL con sólo 23 años
Super Bowl 2026: 10 curiosidades para ser un experto el domingo
San FranciscoEl enorme listado de comparaciones alrededor de Drake Maye tras liderar a los New England Patriots hacia la Super Bowl 2026 es sin duda la gran narrativa de la final. La gigantesca sombra de Tom Brady aparece en en un chaval de solo 23 años que tiene en el retrovisor los ojos de toda una dinastía por lo conseguido en el Siglo XXI. Una oportunidad para volver a hacer historia, lograr un récord en la NFL y plantar la semilla de ser la nueva cara de la competición.
Los Patriots es la franquicia con más victorias en la Super Bowl junto a los Steelers, y ese peso está en los hombros de Drake Maye tanto por la presión de los fans como por la de la propia historia. Esos seis triunfos en la Super Bowl de New England están labrados todos bajo la muñeca de Tom Brady y pesan por la exigencia de la franquicia. Parecen imposibles de repetir, pero el mejor espejo es superar con récords a una de las mayores leyendas del deporte.
Drake Maye es el segundo jugador en la historia más joven en llegar a una Super Bowl, pero si logra la victoria ante los Seattle Seahawks conseguirá un récord. Ser el quarterback más aventajado en una competición como la NFL lo puede colocar en un altar demasiado alto, sobre todo porque Tom Brady ganó su primer anillo a los 24 años. Y por eso la comparación parece tan obligatoria como peligrosa.
La final apunta a un cambio de era después de demasiados años con la presencia de los Eagles o al triunfo constante de Patrick Mahomes. En las quinielas de esta temporada 25/26 muy pocos veían opciones para Seahawks y ni mucho menos para los Patriots, y en cambio el segundo año de Drake Maye en la NFL le ha dado un vuelco a toda una generación.
Drake Maye, el quarterback salido de una película de Hollywood
A sus 23 años Drake Maye llega a la Super Bowl 2025 con un foco que va a multiplicar el peso de su entorno, sobre todo porque es un tanto especial. Su padre fue quarterback en la Universidad de Carolina durante dos años, donde llegó a liderar al equipo hasta batir múltiples récords ofensivos. A su actual esposa la conoce desde los 12 años, ambos coincidieron en secundaria y desde ahí han construido una relación que ha llegado al matrimonio en junio de este pasado 2025.
Esos dos sencillos datos son la base de un sencillo guion en Hollywood para hacer una película sobre el típico chaval guaperas del instituto que quiere cambiar su vida. Drake Maye lo ha llevado al extremo más allá de triunfar en su vida universitaria, y ha colocado ese límite en toda una final de la Super Bowl en su segunda temporada en la NFL. A ver si alguien evita la película o como mínimo el documental si levanta el título.
El estilo de juego de Drake Maye, un tipo capaz de todo
El desglose táctico de Drake Maye pasa por entender que el todo es la mejor descripción, porque en su posición es importante tener la suficiente inteligencia para saber cuándo ejecutar y cuándo comerse un sack. Sobre todo porque tiene piernas para correr, un brazo con mucha potencia y muy buena mano, y un físico envidiable para conseguir yardas habitualmente inexploradas.
Cuando saca a pasear el brazo, Maye es de los mejores y de hecho ha liderado la NFL en eficiencia de pases largos, un valor extremo en uno de los jugadores con más potencia en los pases sin esfuerzo en estático. Tiene una velocidad de envío envidiable, y eso le ayuda a arriesgar algo más cuando es necesario. También es uno de los mejores atletas de esta generación porque es uno de los cinco quarterbacks más rápidos de la liga en campo abierto, y eso castiga mucho al equipo enemigo. La suma de yardas, la imprevisibilidad de su zancada y los primeros downs que aporta a los Patriots son vitales.
Ese conjunto sumado a su inteligencia y a la mejora desde su año rookie, sobre todo en la reducción de las intercepciones, deja a Maye en el podio de lo mejor de la NFL. De hecho se ha quedado en su segunda temporada en la NFL a solo cinco puntos de ser el MVP, un honor que le llega al veterano Matthew Stafford (Los Ángeles Rams) tras una temporada espectacular. Esa joya es especial, pero no es la corona que espera este 8 de febrero en la gran final contra los Seahawks.


