Los clubes de primera división de fútbol sala demandan una respuesta al CSD: quieren la profesionalización de su deporte
El fútbol sala se ha puesto en 'guerra'. Y es que los equipos de LNFS demandan una respuesta al CSD sobre la profesionalización de su deporte. El pasado 7 de octubre, los clubes de la primera división enviaron una solicitud en la que solicitaban la calificación de su competición como profesional. PSOE y Unidas Podemos mostraron su disconformidad, al igual que el Gobierno, el Consejo Superior de Deportes o la Real Federación de Fútbol. Esta negativa a la profesionalización se basa en la “falta de madurez y de estabilidad económica” que alegan desde el Gobierno. Unos motivos que no gustan nada a la LNFS que demanda una respuesta al CSD, quién se ha comparado con el balonmano o el fútbol femenino, los cuáles sí se profesionalizaron.
LNFS demanda respuesta CSD
Ante lo que consideran como un silencio administrativo improcedente, los clubes demandan, a título individual y mostrando su firme determinación, al presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Franco, que ofrezca una respuesta inmediata y razonada a la solicitud presentada oficialmente el pasado 7 de octubre de 2022 para la calificación de la Liga Nacional de Fútbol Sala como profesional.De igual manera, los equipos de Primera División, miembros de la LNFS, han enviado sendos burofaxes a los grupos parlamentarios del PSOE y Unidas Podemos para mostrar su más absoluta disconformidad con los criterios expuestos por sus representantes políticos para votar en contra de la profesionalización en la Comisión de Cultura y Deporte.
Asimismo, solicitan al Gobierno y al CSD que, en su valoración del asunto, sean más prudentes y plurales y no ofrezcan solo una versión sesgada y tergiversada poniendo en duda la “falta de madurez y de estabilidad económica” de los clubes con información parcial ofrecida por la RFEF menoscabando de esta forma los treinta y cuatro años de historia que respaldan a la LNFS, gracias a los cuales, y con el trabajo y esfuerzo conjunto de sus clubes, nuestro país es dos veces campeona del mundo y siete de Europa.
De seguir haciéndolo públicamente, en respuestas a las preguntas de otros grupos parlamentarios en el Congreso, ambas instituciones se estarían alineando sospechosamente con las tesis negacionistas de la RFEF, que solo busca su propio beneficio y no el del deporte como ya demostró con su negativa a la creación de la Liga F.
Además, sus afirmaciones públicas -de las que se hacen eco los medios de comunicación- generan un alarmante clima de incertidumbre y un gravísimo daño reputacional para patrocinadores e instituciones que apoyan el Fútbol Sala y que ven con desasosiego la deriva de la competición a nivel de gestión y exposición mediática desde que está en manos de la Federación Española de Fútbol.
Desde la LNFS, se ruega encarecidamente diálogo y rigor al Gobierno de coalición y al CSD para evitar la utilización de datos que no han sido contrastados y que carecen de fundamento sobre “la sostenibilidad económica de la competición y la ausencia de estructuras laborales sólidas” y que podrían ser comparados públicamente con los que disponían el fútbol femenino y el balonmano en el momento en el que lograron su profesionalización.
La confrontación de las cifras dejaría en evidencia al CSD y demostraría de manera palmaria que se está produciendo un agravio comparativo con el Fútbol Sala y un tremendo perjuicio para aquellos clubes que cumplen de manera escrupulosa con los requisitos legales para que su competición sea declarada profesional.
