Lo que realmente esconde la última sonrisa de Marc Márquez en Sepang

Marc Márquez cierra el primer día de test en Malasia siendo el más rápido, pero reconociendo problemas físicos
Muchas dudas con el futuro de Marc Márquez en Ducati mientras otras piezas ocupan huecos importantes
Marc Márquez ha empezado la pretemporada de la mejor manera posible. El piloto catalán estaba con todos los focos puestos, y es que tras lesionarse en el Gran Premio de Indonesia de 2025 la expectación era altísima. Márquez ha estado todo el invierno trabajando duro en su recuperación, cumpliendo los plazos previstos y ejecutando la hoja de ruta marcada a la perfección. Su vuelta a los circuitos fue paulatina, con calma, siempre consciente que el brazo derecho es el más delicado que tiene. Todo ese proceso ya ha terminado. Márquez ha logrado llegar a los primeros test de pretemporada de la mejor manera posible. Y, aunque él mismo reconoce que físicamente no está suelto del todo, ya ha demostrado de lo que es capaz.
La sonrisa de Marc Márquez es contagiosa. Lo fue hace dos años cuando se subió por primera vez a una Ducati en Valencia, con Gresini. Hizo lo propio cuando en 2025 tocó una moto oficial de Ducati. Y esa costumbre no parece haberla perdido. En la primera jornada de test en Malasia, Marc ha vuelto a sonreír. La GP26 parece ser una de las motos más competitivas de la parrilla de MotoGP, aunque por ahora lo de hoy solo haya sido una primera tanda. Cualquier cosa puede cambiar, obviamente. Pero la realidad es que si a Márquez le sale una sonrisa... los rivales deben temblar. "Con tanta goma en pista, todo funciona bastante bien. Pero tienes que estar alerta en varios aspectos para tener una buena base, sobre todo, mirando las 22 carreras, no solo circuitos como el de Malasia que son muy largos", reflexiona Marc desde Sepang.

Marc Márquez y las sensaciones sobre la GP26
Esa famosa sonrisa tiene traducción: Ducati. Sobre el papel, no es habitual ver a Marc Márquez dominar una jornada de test. Menos aún, la primera. Esto da a entender que el potencial de la moto sigue ahí y que, él personalmente, continúa con buenas sensaciones. Dejando al margen el estado físico, que él mismo reconoce que puede estar mucho mejor, el paso adelante de Ducati puede ser el indicado para ver de nuevo una temporada de puro dominio. "Técnicamente, el hecho de que no se puede cambiar lo principal, lo grande de una moto que es el motor, hay pocos cambios. Es una base, para arriba, para abajo", cuenta.
"Si me hubieran dicho hace dos meses que llegaba en esta condición, antes de Malasia te hubiera firmado y refirmado porque estoy mejor de lo que esperábamos. Pero aún queda, tenemos tres semanas por delante hasta la primera carrera, que es el objetivo donde quiero estar mucho mejor físicamente. Y sobre todo también que después hay dos semanas más hasta Brasil que también me ayudarán a seguir mejorando", zanja.