De las risas de Kylian Mbappé con Thomas Tuchel en el descanso a la reacción de Francia

Kylian Mbappé y Thomas Tuchel, en el descanso del Francia-Inglaterra. DAZN
Compartir

Es una primera parte para la historia. Al menos, eso pensarán en Inglaterra. En Francia... la cosa se estará viendo de una manera completamente opuesta. Y es que un 0-4 en contra, aún siendo un partido por ver quién termina tercero en el Mundial, es como un jarro de agua fría. Todo, en el último partido de Didier Deschamps dirigiendo al combinado francés y con Kylian Mbappé jugándose la Bota de Oro con Leo Messi. Lo que nadie se esperaba era un dominio tan apabullante de equipo de Tomas Tuchel, que hizo el trabajo de una apisonadora y puso una distancia en el marcador muy amplia gracias a los goles de Declan Rice, Ezri Konsa y Bukayo Saka por partida doble.

Sin embargo, y aunque parezca extraño, lo puramente deportivo pasó a un segundo plano cuando el árbitro señaló el final de la primera mitad. Con 0-4 en el marcador, nadie se esperaba ver a un Mbappé sonriente. El delantero francés compartió el camino a vestuarios con Tuchel, con quien compartió muchos momentos en el PSG. Risas y bromas entre ambos que, con total seguridad, no habrán sentado nada bien en Francia. Porque aunque se trate de una final de consolación, la realidad es que aún se están jugando la reputación en un Mundial de fútbol.

PUEDE INTERESARTE

Las caras de Mbappé, un poema

Durante la primera mitad la historia no fue nada positiva ni para Francia ni para Mbappé. Sus caras eran un poema. No entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando sobre el césped. El delantero del Real Madrid estuvo errático todo el rato y no tuvo ningún tipo de incidencia en el ataque de su equipo. Pero ni él, ni otros como Barcola u Olise. Inglaterra estaba haciendo su trabajo a la perfección y el resultado dictaminaba sentencia.

PUEDE INTERESARTE

Toda esa frustración y desentendimiento, se evaporó por completo durante la segunda parte. Francia dio un paso adelante (Inglaterra uno hacia atrás) y Mbappé también: anotó el 1-4, asistió para el 2-4 y volvió a ver potería para dejar el luminoso en un 3-4. Una reacción en toda regla.