El plan en el mercado de fichajes del Valencia CF, pendiente de una ficha y de una deuda
El Valencia CF se dejó por fichar un central de jerarquía y un delantero por Lucas Beltrán, ahora los necesita
Braulio Vázquez: "Que nadie piense que nuestra situación la va a arreglar el mercado de invierno"
Mientras Pitchwise prepara su desembarco e informa; Braulio Vázquez avisaba antes de ganar en Elche que el mercado de invierno, por sí solo, no podía arreglarlo todo. Y razón no le falta, pero de él depende el futuro a corto plazo del conjunto de Mestalla.
Porque sí, el Valencia CF vuelve a tener deberes en el mercado de fichajes. Braulio Vázquez, en contacto con Kiat Lim y Corey Woolfolk, y Javier Aguirre trabajan ya en una ventana de enero que debe servir para corregir las carencias que dejó el verano de Ron Gourlay. El orden está claro: primero un central y después un delantero. Sin embargo, para completar las dos operaciones, el club tiene que resolver dos problemas: liberar una ficha profesional y afrontar una deuda económica que condiciona el margen de maniobra.
Trabajo pendiente de verano: un punta por Lucas Beltrán y un central de jerarquías
El Valencia se dejó dos incorporaciones sin hacer en el último día del mercado estival. Necesitaba un central de jerarquía y un atacante. La operación por Lucas Beltrán no salió adelante y, finalmente, no llegó ningún delantero para cubrir una necesidad que era también cuantitativa. Hugo Duro y Sadiq se quedaron como principales referencias ofensivas, mientras que la defensa tampoco recibió el refuerzo que reclamaba Carlos Corberán.
La planificación de Ron Gourlay dejó a Braulio Vázquez un mercado con deberes pendientes. Las necesidades no han cambiado y Javier Aguirre ya ha hablado con el director deportivo de ellas. La prioridad es un central, especialmente después de que el técnico haya tenido que utilizar a un pivote como solución para el eje de la zaga. El delantero llegará después.
Una sola ficha libre y varias posibles salidas para dejar hueco
El problema es que el Valencia dispone actualmente de una sola licencia libre para incorporar jugadores. Si quiere cerrar dos fichajes, tendrá que liberar otra. Aliou Dieng es el principal candidato, ya que el club contempla su salida y está dispuesto a facilitarla si aparece una opción que permita recuperar espacio salarial y una ficha.
No es el único nombre que puede entrar en las cuentas. La situación de Harvey Elliott, Sergi Canós, lesionado de larga duración al que sigue el Valladolid, o Dimitri Foulquier también podría ser objeto de análisis si aparecen alternativas que permitan liberar espacio. En cualquier caso, la salida de Dieng es la vía que ahora mismo tiene más recorrido, dentro de una planificación que necesita hacer sitio para los refuerzos de enero.
Pitchwise aporta oxígeno, pero hay una deuda pendiente
La entrada de Pitchwise, con una inyección de 100 millones de euros, supone un alivio para las cuentas valencianistas. Sin embargo, no significa que Braulio pueda disponer de esa cantidad para fichar. La nueva operación podría aportar alrededor de ocho millones de euros adicionales de coste de plantilla. A ello se suman los aproximadamente tres millones de Fair Play que quedaron sin utilizar en verano.
Pero hay una letra pequeña: el Valencia tiene que atender pagos pendientes y finiquitos de anteriores etapas. Entre ellos figuran las cantidades correspondientes a Rubén Baraja, Carlos Corberán y operaciones como la de Renzo Saravia. Son compromisos que también consumen recursos y condicionan el dinero que puede destinarse a nuevas incorporaciones.
Falta, por tanto, precisar, el margen económico que tendrá Braulio, que también tiene obligaciones y una plantilla que necesita liberar espacio. El central es el primer objetivo; el delantero, el segundo. Para que ambos lleguen, antes habrá que cuadrar las cuentas y encontrar una salida. La revolución
