La última hora de la salida de Nelson Deossa del Betis y las negociaciones con Vasco da Gama
La nueva propiedad del Vasco da Gama ha provocado retrasos en la negociación, pero el Betis se lo toma con naturalidad, dentro de la normalidad de los mercados, y confía en cerrarla
El plan del Betis para fichar al delantero
La salida de Nelson Deossa se está demorando más de lo esperado y su situación ha abierto uno de los culebrones del verano en clave bética, llegando a disparar incluso cierta incertidumbre, pero en las próximas líneas intentaremos desgranar en qué situación se encuentra la negociación. Lo primero que conviene subrayar es que desde el Real Betis siguen transmitiendo tranquilidad absoluta. La entrada de una nueva propiedad en el Vasco da Gama trae consigo innumerables cambios en la sociedad, que debe ponerse al día tanto en términos económicos como deportivos e institucionales, sobre todo teniendo en cuenta la inestabilidad legal que se generó, por lo que ese contexto implica que las cosas vayan más lentas de lo normal.
Las fuentes consultadas señalan que esto se trata de algo habitual en los mercados y más en una operación de esta envergadura, en la que se negocian un sinfín de cláusulas, aristas y letra pequeña. El Real Betis trata con normalidad todo este escenario. Tiene la sartén por el mango, habida cuenta que Nelson Deossa cuenta con otras propuestas importantes, lo que le da una postura de fuerza en la negociación. En cualquier caso, la operación sigue su curso. Tanto que desde el club transmiten optimismo y confianza absoluta por poder cerrarla, sea más pronto o más tarde. Sin ir más lejos, es la única salida cercana a concretarse a día de hoy. Por lo tanto, la noticia sigue siendo que no la hay.
Desde el Real Betis señalan que la negociación sigue su curso, más allá de ese retraso por los obstáculos burocráticos del Vasco da Gama que retrasan el proceso, y una vez definido el grueso de la operación solo resta "definir" la misma para darle cierre. Sobre los términos económicos, nada ha cambiado. Una compra en diferido, en definitiva, que cuadra financieramente con las necesidades del comprador, pero que a efectos béticos se da como un traspaso más. Se tratará, pues, de una operación muy beneficiosa para las arcas verdiblancas, que no solo recuperaría sino que genera plusvalías con un jugador que no ha rendido en función de lo que invirtió el club en él el pasado verano, a expensas de producirse ese cierre definitivo por una operación que alcanzaría los 12.5 millones entre fijos y variables.
