Antony Matheus dos Santos no está ni siquiera cerca del nivel que se le presupone. A pesar de haberlo jugado prácticamente todo y de estar mostrando una versión mucho más comprometida en el plano defensivo, la realidad es que sus números distan mucho de lo que se espera de un jugador de sus características. El brasileño aún no ha estrenado su casillero goleador este curso y apenas ha dado una asistencia en once participaciones. Una involución que según Manuel Pellegrini obedece a un "exceso de ansiedad", lo que le está llevando a tomar malas decisiones y ser menos decisivo en metros finales. No jugó el sábado ante el FC Barcelona, pero ni siquiera tras haber rotado pudo acabar el partido y en el minuto 63 del duelo contra el Feyenoord, justo después de que Isco adelantara a los verdiblancos desde el punto de penalti, Manuel Pellegrini decidió sustituirle. El futbolista pagó su frustración marchándose a vestuarios con evidentes gestos de contradicción. Un 'enfado' natural en un futbolista de sus cualidades, sabedor de lo mucho que puede ofrecer al equipo. A pesar de ello Manuel Pellegrini quiso apoyarle públicamente y reiterar su absoluta creencia en él, pese a que apuntó a esa "ansiedad" como causante de sus errores. "Creo que Antony tiene mucha autoexigencia. Está corriendo mucho y recuperando balones. Igual por exceso de ansiedad le está faltando en los metros finales, pero llegarán los goles", argumentaba el entrenador en la rueda de prensa de este sábado. Sus números nada tienen que ver con los problemas de pubalgia que tantos quebraderos le dieron el curso pasado. Antony está totalmente recuperado de esas molestias y él mismo ha reconocido jugar sin dolor. Manuel Pellegrini incidió en esa ansiedad como causante de su bajo rendimiento, de ahí que quizás necesite recuperar la calma en los metros finales para volver a ser decisivo.