Opinión

En honor a Puerta

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Homenaje a Antonio Puerta en el trofeo que lleva su nombre. Kiko Hurtado
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El Sevilla FC celebró este viernes su anual homenaje a Antonio Puerta, la persona alrededor de la cual giró el ciclo triunfal de la entidad en este Siglo XXI. Su gol al Schalke 04 o el penalti provocado ante el FC Barcelona en Mónaco son sus grandes aportaciones futbolísticas, pero su muerte en un tórrido mes de agosto de 2007 que todo sevillista de cierta edad recuerda supuso el hecho diferencial que, trágicamente, uniría al sevillismo para siempre.

Puerta, Reyes y Berruezo forman la Santísima Trinidad de la tragedia sevillista. Como pasa en las buenas familias, las malas noticias son un llamamiento a la unidad. Así fue en 2007, así lo reivindica una leyenda como Unai Emery 19 años más tarde en un momento en el que el club parece empezar a ver la luz saliendo del fango de la desunión, la batalla esporádica y la guerra fría del día a día. Al menos, ya todos los paquetes accionariales están de acuerdo en algo: en vender la propiedad y en solicitar un precio que nadie va a pagar. La pescadilla que se muerde la cola.

La dimensión histórica de Antonio Puerta, las ganas que tiene el sevillismo de ver a un equipo que por fin asoma su cabecita y, sobre todo, el tedio de un megaparón por los partidos internacionales que ojalá no se vuelva a repetir, hicieron que las gradas del Sánchez-Pizjuán presentaran una gran imagen entendiendo todo el contexto. 31.410 espectadores se acercaron a Nervión este viernes, rompiendo la tendencia de que este partido interesa más en verano que cuando se disputa a mitad de la temporada.

31.410 espectadores se acercaron a Nervión este viernes, rompiendo la tendencia de que este partido interesa más en verano que cuando se disputa a mitad de la temporada.

Solo fueron 10.000 aficionados menos de los que tres días antes contemplaron la enésima exhibición de la selección española en el estreno de la segunda estrella de campeón del mundo en territorio nacional. Solo el primer minuto de España ante Croacia convalidó los años de mal fútbol que se estaban repitiendo en Nervión, pero la pasión y el sentido de pertenencia del aficionado al fútbol a su club de toda la vida es imposible de reemplazar. Especialmente en el caso del sevillismo.

Unai Emery como elemento diferencial

El Aston Villa fue un rival para dar prestigio al Trofeo Antonio Puerta. Lejos de ‘inventos’ árabes, llegaba el vigente campeón de la UEFA Europa League a la casa del gran dominador de la competición, lo hacía con Unai Emery, sin sus nueve internacionales, pero con un ramillete de futbolistas la mar de interesante que en cuanto vieron que la víctima flaqueaba le hincaron el diente.

Ver al de Hondarribia de nuevo en Nervión, recibiendo el homenaje de un sevillismo que si de algo entiende es de quién sí y quién no, fue ciertamente emotivo. Añoranza de tiempos mejores y reconocimiento a un hombre que siempre que tiene ocasión habla del Sevilla, para bien. Su paso por Nervión sería clave para ascender el escalón que le coloca entre los mejores entrenadores del mundo. A nivel deportivo y económico. Su presencia, como la de Jesús Navas y otros tantos campeones con el Sevilla, sirvieron para honrar al gran protagonista. Así sí se homenajea a Antonio. Honor a Puerta.