Rodrigo Riquelme: "Creo que se ha sido un poco injusto conmigo"

Rodrigo Riquelme, en su entrevista para ElDesmarque. Kiko Hurtado
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La de Rodrigo Riquelme es una de esas historias imposibles de entender sin conocer lo que esconde dentro de sí. Un futbolista que con apenas 26 años ha experimentado todo un carrusel de sensaciones. Un chico que por momentos dejó de disfrutar del fútbol y que incluso llegó a sufrir "maltrato psicológico" en la cantera del Atlético de Madrid, pero lejos de bajar los brazos esos obstáculos le hicieron más fuerte. A través del sacrificio, la meditación y la ayuda externa. En esta entrevista descubrimos una persona especialmente apegada a su familia, inteligente y sin temor a hablar de Dios, trabajador como el que más y obsesionado con sacar la mejor versión de sí mismo. Un jugador empeñado en darle muchas tardes de gloria al Real Betis, educado y con el don de saber escuchar, algo que hizo reforzar la apuesta de Manuel Pellegrini por él.

Rodrigo Riquelme ha tenido a bien atender a ElDesmarque en este parón internacional. En esta entrevista repasa su pasado, pero también su presente y futuro. Habla de la salud mental, de la polarización de las redes sociales y la receta para sentirse mejor futbolista.

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- ¿Cómo está?

- Rodrigo Riquelme está muy bien, muy a gusto, muy contento. Estoy en un club en el que me dan mi sitio, donde siento que estoy cada día mejor. Creo que he tenido un inicio de temporada a un nivel muy bueno y trabajo todos los días para mantenerlo.

- Una duda que siempre me ha rondado la cabeza. ¿De qué juega Riquelme?

- Es cierto que mi posición preferida es un poquito más por dentro, está claro, pero no tengo ningún inconveniente en jugar por la banda, tanto por la derecha como por la izquierda. Creo que me desenvuelvo bastante bien. Soy un chico muy rápido, también tengo uno contra uno. Igual no tengo las mismas características que pueden tener otros compañeros, pero creo que es lo bonito del fútbol, que cada jugador te aporta una cosa. Y que estemos cada uno dentro de su demarcación, pues, ayudando y aportando lo que uno tiene al equipo.

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- ¿Tan importante es la confianza en el fútbol?

- Yo creo que un estado de confianza alto y una mentalidad, digamos, estándar o media, creo que es lo que te impulsa realmente a hacerlo bien, a mantener ese nivel. La confianza realmente, para mí, lo es todo.

- Y eso se nota en un futbolista.

- Absolutamente. Y, de hecho, tú ves a jugadores que dices, ostras, qué bien está. Es que tiene una confianza, es que... Pues eso se ve, se percibe y uno cuando recibe esa confianza, pues la nota. Está más tranquilo, no tiene ningún tipo de pensamiento de, "oye, me toca a mí ahora y..." O sea, que eso está bien, pero que cuando uno juega liberado y no tiene esa sensación de tener que estar constantemente ni demostrando ni nada, pues, oye, juega libre, juega con calma y luego, sinceramente, juega mucho mejor.

- El mundo actual está súper polarizado. Lo que un día es blanco semanas después es negro y en este deporte no existe la paciencia. ¿Crees que el fútbol en cierta parte es injusto?

- Claro que el fútbol es injusto, pero también es lo bonito que tiene este deporte. De diez cosas que te pueden surgir, nueve son injustas y una sí que cae de tu lado, sí que te premia, como tú dices, y al final te quedas con esa. De repente se te olvida que has tenido nueve y pues oye, has fallado nueve ocasiones de gol, has fallado pases que son fáciles, te han metido un gol por un error tuyo, no sé. Te han criticado cuatro personas de cualquier lado por redes sociales o en la grada... pero luego cuando cae de tu lado la moneda, sí que te quedas con eso. Creo que es lo bonito de este deporte.

- ¿Se ha sido injusto con Rodrigo Riquelme?

- Creo que también se ha sido un poco también injusto conmigo, porque creo que había que entender un poquito todo el contexto de mi situación, pero si te soy sincero, me da exactamente igual lo que opine la gente. He llegado, gracias a Dios, a ese punto en el que ni siento ni padezco, tanto cuando me dicen qué bien estoy como cuando me dicen que si soy malísimo y que no valgo para nada. Como me han dicho después de la ocasión que no chuto ahí contra el Deportivo, me es totalmente indiferente, sé lo que tenía que hacer y evidentemente tenía que haber chutado. Tomé esa decisión y bueno, pues ya está, es fútbol. No cayó de mi lado, parte injusta, pues no pasa nada. Yo sigo entrenando al día siguiente en casa, en el gimnasio y saliendo a correr. Estos días que hemos tenido libre yo no he parado, ahora estamos entrenando. Entreno por las tardes todos los días, trabajando y estando preparado para cuando me toque, pues intentar que en vez de nueve injusticias, que sean ocho o que sean siete y trabajar para que venga la suerte.

- Ha comentado que hay que entender su contexto. ¿Puede explicarlo?

- Lo primero es que soy una persona. Vengo de once años en una ciudad como Madrid, en un club como el Atlético, que es donde yo me he criado. Salgo realmente ya definitivamente, porque antes salía, pero salía cedido. Entonces mi cabeza estaba tranquila porque yo volvía, ¿sabes? Ahora que no vuelvo, que firmo un contrato con el Betis, al cual he dicho por activa y pasiva estoy, no agradecido, sino eternamente agradecido a este club (al Betis), porque ellos sí que me han demostrado toda la confianza que yo en ese momento necesitaba. La gente lo que quiere es el resultado inmediato. Pero como todo en la vida, no solamente en el fútbol, sino en el trabajo ya te piden que el primer día estés dando resultados... Oye, no los he dado porque en la temporada pasada se juntó que fue un año de adaptación en el que todo era nuevo. Ciudad nueva, equipo nuevo, compañeros nuevos, entrenadores nuevos, otra metodología totalmente diferente... se junta con que tengo un compañero que hace una temporada espectacular, totalmente envidiable, desde lo sano, por supuestísimo, e intento pelear un poco, por eso.

- Aunque termina bastante bien.

- Fue un año de adaptación, pero en los últimos dos meses me empecé a preparar muchísimo más, yo sinceramente me vi, que para mí es lo importante es que yo me vea bien, que me vuelva a notar esa sensación. Estuve entrenando en verano todos los días dobles sesiones, volví mejor de lo que me fui, creo que he hecho una pretemporada muy buena, creo que he hecho un inicio de temporada muy bueno y, oye, pues ahora mismo toca seguir en ese sentido. ¿Entonces te quedas con lo que se ve ahora y con todo lo de antes no? ¿Ahora se me entiende y antes no? Son cosas que no me voy a meter porque es opinión de la gente y es opinión vuestra y ya está, pero bueno, al final yo no dejo de ser una persona, no dejo de ser un niño que vengo de mi casa, por así decirlo, y salgo fuera, a eso es a lo que me refiero.

- Se nos olvida que los futbolistas son personas y algunos casi adolescentes...

Tú mismo lo has dicho. Nosotros no dejamos de ser personas, no dejamos de ser chavales. Cualquier persona con, con 25 o 26 años que tengo yo, no es que seas joven, es que acabas de salir a la calle como el que dice. Tenemos esa responsabilidad porque hemos decidido, y Dios nos ha dado el don de jugar al fútbol, parto de la base que somos unos privilegiados, pero eso no exime que ni a la gente le da ese poder de que tú tengas la libertad de poder a mí llamarme lo que te dé la gana porque haya tenido una ocasión en la que tú crees que yo lo he hecho mal. No, tío, o sea... Es a lo que estamos expuestos, parece que si yo ahora mismo hablo y digo, oye, tal, esto está mal, a mí se me va a decir, este tío es un imbécil, no. Si te paras a analizarlo tiene toda la coherencia del mundo, no soy el primero que lo dice, ni muchísimo menos, de hecho estamos de acuerdo con eso. Yo personalmente no tengo ahora mismo familia, tengo a mi pareja que, vamos, es lo mejor que me ha dado la vida, tengo a mi hermano que es lo mejor que me ha dado la vida también, y mis padres o mis amigos que me apoyan, pero imagínate lo que tú dices, una persona que es joven, que ya tiene familia, que tal, oye, pues cómo va a llegar a casa, imagínate que el niño está mal, es que nunca se sabe lo que hay detrás de cada persona.

- A veces pienso que las redes sociales deberían prohibirlas.

- Tampoco es que yo vaya haciendo el subnormal, cuando voy a cenar a algún sitio con mi novia intento no llamar mucho la atención. Cuando vienen mis amigos o mis padres sí que damos una vuelta, hay gente que te reconoce, pero no. Por redes sociales todo el mundo es muy valiente pero luego al dar la cara se les cierra un poco el culo. No es sano para nada en general, las redes sociales yo es que las prohibía, o las prohíbes o te identificas. Que tenga la app tu DNI y nombre real y si insultas o amenazas que te cierren la cuenta y que ese usuario no vuelva a tener una red social. Si lo usas para algo positivo genial, si no fuera.

- El año pasado comentaste en una entrevista que no le dabas mucha importancia a los halagos ni tampoco a las críticas y que lo habías trabajado con un profesional. ¿Cómo se trabaja o qué herramientas se usan para mejorar?

- Mira, yo empecé con 17 años, con una persona que ya conocía desde hace más. Simplemente hablando de la forma más natural posible empezó a ayudarme a saber cómo gestionar ciertas emociones, ciertas injusticias que yo en ese momento tenía porque había una persona que se encargaba del equipo que no... bueno, que nos maltrató a muchos jugadores psicológicamente en la cantera, sí, en el juvenil A mío, mi segundo año. Y yo necesité ayuda porque no conseguía salir de ahí, después de eso seguí trabajando con él, empecé a salir cedido pero siempre tenía con él un poquito de contacto hasta que volví. Es un coach deportivo, me ayudó y me ayuda una auténtica barbaridad. A día de hoy lo sigo teniendo, tanto si las cosas van bien como si las cosas van mal, porque parece que solamente se necesita si las cosas van mal. Y ahora estoy metido un poquito también en la meditación, me ayuda a relajar, a realmente expulsar todas las cosas o pensamientos negativos que puedo tener en ese momento, por lo que yo haya podido escuchar o lo que sea, me ayuda a calmar mucho, a soltarlo, y estoy leyendo mucho.

- Me ha dicho un pajarito que su hermano es de lo mejor que le ha pasado.

- Toda mi vida. Ha sido mi compañero de vida desde que yo nací, literalmente, porque él es mayor que yo. Ha sido y es mi mejor amigo. Para mí ha sido un regalo de Dios y ahora mismo tengo la suerte de poder compartir mucho tiempo con él. Es una persona que está y me hace sentir que está. Me hace sentir que está ahí. Encima creo que es la persona que conozco que más entiende de fútbol. Junto a mi pareja y a mis padres es la persona que más escucho... Tío, ¿sabes qué pasa? Que el hecho de tener a un hermano, no sé si tienes hermanos, pero a un hermano con la relación que tenemos tan apegada desde niños, hemos crecido todo, es que hemos hecho todo por y para el otro, seguir creciendo, conseguir sueños juntos... es que es como que todo se comparte y para mí es una persona fundamental en mi vida, es un pilar fundamental. Joder, le estoy eternamente agradecido.

- Nunca he hablado de esto públicamente con un futbolista, pero lo ha mencionado varias veces y si me callo reviento... ¿Cree en Dios?

- Soy creyente, no soy practicante, pero soy creyente. Sí que creo en Dios plenamente y es otro factor que a mí también me hace sentir seguro, me hace sentir tranquilo, sí que soy una persona creyente.

- ¿Habla con Dios?

- Sobre todo le doy las gracias. Yo soy un chico que desde que empecé a tener conciencia de Dios, le doy siempre las gracias. Jamás le he pedido nada, de hecho le prometí una cosa que me ayudó a cumplirla y tengo que ir a Fátima otra vez. Tengo que ir a ver a la Virgen. Insisto, es que me ha ayudado mucho porque mi familia hemos tenido situaciones difíciles y creo que cuando uno es agradecido a la vida, a la gente que te rodea y por supuesto a Dios, no voy a decir que te salgan mejor las cosas, pero sí que creo que por lo menos eres más feliz, que es lo que realmente creo que es la clave del éxito y de la vida en general.

- No se imagina lo que le agradezco poder hablar abiertamente de esto. Es casi un tema tabú...

- Creo que vivimos en una sociedad en la que si tú dices una cosa uno se te echa encima y si tú dices otra otro se te echa encima. Creo que antiguamente no era así, tú podías decir una cosa, se te respetaba y tenías el mismo tipo de relación con gente que pensase diferente a ti. Ahora, pues porque creo que hay mucho mensaje de odio en muchos ámbitos importantes a nivel social, creo que es lo que hace que la gente mediocre lo compre y pues al final haga a suyo ese discurso. Te hablo de un lado como el otro, no me malinterpretes. Pero bueno, creo que lo bonito de creer en Dios, de ser cristiano como tú dices que parece que ahora mismo está mal visto.

- Parece que se tiene miedo a la hora de hablar de Dios o decir que uno es cristiano o creyente.

- No, miedo ninguno. Está claro que lo que te he comentado antes es mi opinión acerca de esto, pero es que creo que cuando una persona cree, cuando una persona siente que está Dios de su lado ayudándole, creo que es más feliz.

- Volvamos a hablar de usted. ¿Qué ha cambiado Rodrigo Riquelme respecto al año pasado?

- Mira, el tema del descanso es fundamental. Siempre he sido un chico que ha tenido buenos hábitos, nunca he sido un cabra loca y de hecho si preguntas por ahí nadie te lo dirá, pero sí le he dado una vuelta más de tuerca al tema de alimentación, el descanso, el sueño... He empezado la universidad, estoy estudiando International Business en una universidad americana. Eso hace programarme, compaginarme, entrenar en la ciudad deportiva, comer, descansar un rato, volver a entrenar en casa, hacerme la cena, estar tranquilo, dedicar tiempo a mi pareja, a mi hermano, a mi perro, a mis amigos, a mi familia... Creo que es lo que me ha dado un plus, porque yo soy un chico que cuando tiene el foco en el día a día me hago muy fuerte. He adaptado los entrenamientos dobles, complemento lo que hacemos aquí con un trabajo específico.

- Se le ve distinto.

- Volví con dos puntos menos de grasa, dos kilos más de masa muscular. Este verano he renunciado a un montón de cosas y ahí tengo que agradecer a mi chica que siempre me ha apoyado, incluso estando de vacaciones. Yo tenía que entrenar y ella me acompañaba, estaba conmigo. Cristina es un ser de luz y le estoy muy agradecido, también a mi coach, mi familia, mi hermano que me impulsa a todo esto. Creo que han sido todas esas pequeñitas cosas que al final hacen que yo me sienta más cómodo, más seguro de mí mismo. Como hemos hablado antes, la confianza te la puede dar un entrenador, pero también te la tienes que dar a ti mismo. A mí esto de entrenar por las tardes me genera sentirme bien, me demuestra más confianza y el entrenador podría ver que tengo más confianza luego en el campo.

- Eso el entrenador también lo nota.

- Pues yo creo que sí. Además él ha visto todo el fútbol que habido y por haber. Es una persona con una experiencia a nivel futbolístico enorme, a nivel de la vida más todavía. Creo que lo dijo Andrés Guardado en una entrevista con Mario Suárez, que dijo que es perro viejo, y totalmente, totalmente.

- ¿Usted ha hablado de esto con Pellegrini?

- Mira, yo tuve una conversación con él que a mí me cambia ese chip. La verdad es que se lo agradecí muchísimo. Él me la ha ido diciendo, ha habido respuesta de mi parte y esa conversación creo que es lo que me hizo empezar a tomar más conciencia de que oye, pues, igual hay que buscar un apoyo externo para complementar. He trabajado aquí la mentalidad en cuanto a hacer goles, asistencias, poner el foco en cada entrenamiento, cada acción que yo tenga para finalizar, tiene que ser gol. Él insistía y decía: "un jugador con tu talento y tus capacidades tiene que hacerlo" y desde entonces yo le dije, "mira, míster, pues me voy a poner a eso, me voy a poner a ello" y desde entonces he ido dando pasitos hacia arriba. Me lo ha ido diciendo, me lo ha ido demostrando que si yo le daba esto, él me iba a devolver. La conversación para mí fue un antes y un después en mi etapa aquí. Es que puedo hacerlo, es que tengo todas, además, él me insistía.

-¿Qué le dijo Pellegrini exactamente?

- Me decía, "tienes todas las capacidades del mundo para hacerlas. Eres rápido, tienes uno contra uno, te asocias bien, tienes buen pase, chutas bien. Es que si no tuvieras tres, cuatro cosas de estas, yo no te las exigiría, pero es que como las tienes todas pues te lo tengo que exigir".

- Y se ha notado ese paso al frente.

- Totalmente de acuerdo, creo que he tenido un buen inicio. Llevamos ocho partidos y han sido tres contribuciones de gol. Podrían haber sido más, por supuesto, también podrían haber sido menos, pero no me conformo con menos. Son objetivos míos desde el entrenamiento, porque todo empieza aquí, porque tú acabas interiorizando todos este tipo de mecanismos. Por ejemplo hoy me he quedado después del entreno haciendo unas finalizaciones específicas de mi posición, de situaciones que yo suelo tener en el partido, pues, oye, para desenvolverme mucho mejor. Ese tipo de cosas son las que, a raíz de la conversación del míster, a mí me incentivaron y me motivaron sobre todo a moverme a ello y a tomármelo cuando lo estoy haciendo de verdad. Y, como tú dices, es una cosa que sé que puedo dar, creo que lo estoy dando, sé que voy a seguir dándolo y sé que puedo dar más, por lo tanto, cuando uno sabe que puede dar más y cuando uno tiene la confianza de que puede hacerlo, es cuestión de tiempo que acabes saliendo.

- Riquelme no es ajeno a la rumorología y en verano se habló de una posible salida. ¿Llegó a contemplarlo?

- Es cierto que hubo ofertas varias, pero yo lo hablé muy claro con mi hermano, que es mi agente, junto con Fede, que yo no tenía ningún tipo de intención de salir del Betis. Sigo teniendo esa sensación de agradecimiento enorme hacia el club. Además, mis sensaciones los últimos dos meses de la temporada pasada fueron muy buenas. Entonces dije "tío, es momento de pelear", es momento de pelear de forma sana, de igual a igual con un jugador que tiene un nivel altísimo, que es muy bueno, que viene de hacer una temporada increíble. Yo soy Rodrigo Riquelme y sé que tengo capacidad de sobra para jugar aquí, para ganarme un puesto y para rendir como se me espera. Encima teníamos un proyecto muy bonito como es el de Champions, yo soy un jugador Champions y yo dije que no, que yo me quedaba, que yo quería pelear, que yo estaba convencido de eso y que quería seguir aquí hasta morir.

- Me noto en mi mejor versión y mis compañeros me lo dicen", dijo durante una entrevista en verano. ¿Llegó a hablarlo con los jugadores?

- Sí, sí, sí, además fue en pretemporada, volví muy bien, los compañeros y el cuerpo técnico me lo decían. Yo también lo sentía, que eso también es fundamental, de hecho creo que el inicio de estos primeros meses han sido trabajo y consecuencia de haber empezado bien la pretemporada. Y oye, es que cuando yo lo siento pues tú sales, lo haces bien. Cuando yo salga lo voy a hacer bien y poner las cosas difíciles, lo que es fútbol, puro y duro.

- Me ha parecido escuchar que aquí encontró la confianza que no le dieron en el Atlético. ¿Por eso decidió salir?

- No, no, igual me he expresado yo mal, no quería decir que en el Atleti no se confiara en mí, de hecho puedo decir con la boca abierta que allí desde el primer hasta el último confiaba plenamente en mí. Fue una decisión propia porque mi último año en el Atlético yo dejé de participar antes de diciembre, dejé de participar de manera continua como estaba haciéndolo. Y son cosas del fútbol. Decidí que era joven, que quería probar suerte en otro sitio y ya está. El Betis llevaba varios años interesado en mí, me demostró muchas ganas, mucha ilusión de que yo estuviera aquí y consideramos que fue la mejor decisión. A día de hoy no me arrepiento, extraño muchas cosas de allí porque tengo muy buenos amigos allí, sigo en contacto con mucha gente de allí, les deseo absolutamente lo mejor, pero decidí separar caminos y ya está.

- Como futbolista que es, la situación de Julián Álvarez no debe ser fácil de gestionar.

- Es un poco retorcido todo, pero ya está. Se habló, el club dijo lo que tenía que decir, Julián expresó lo que él sentía y llegaron a la conclusión que lo mejor era quedarse. Yo creo que está en un sitio idóneo para que él triunfe y para que ayude al club a triunfar. Desearle la mejor suerte a Julián que seguidamente será la mejor suerte para el Atleti.

- Sé que me va a decir el partido a partido, pero sea claro. ¿Para qué está este Betis? ¿Cuál es el objetivo?

- Yo creo que volver a clasificarnos para Champions. Yo creo u opino personalmente que tenemos equipo de sobra para poder conseguirlo. Es mi opinión. Que luego me puedo pegar un tiro en el pie diciendo esto... pero es mi opinión, sincera. Tampoco me parece un fracaso ir a Europa League porque puede ser que igual equipos acaben bien, pero yo creo que tenemos que aspirar a volver a conseguir Champions.

- Si le tuviese que explicar a un desconocido qué es el Betis... ¿Cómo lo haría?

- Yo creo que es sentimiento de cuna, tío. Aquí es o Betis o Betis, ya está. Creo que la gente que es del Betis... Están los que creen en Dios y luego está el Betis, o sea, es que es así, es así de verdad, te lo prometo que es la manera que tienen de sentirlo y oye, es una maravilla.