Análisis

Las seis medidas más urgentes de Javier Aguirre en el Valencia CF

El periodista no es noticia

Javier Aguirre toma el mando del Valencia CF. Valencia CF
Compartir

Javier Aguirre ya ha puesto los pies en Paterna y ha dirigido su primer entrenamiento con el Valencia CF. El mexicano no llega a un equipo que necesite únicamente un cambio de entrenador. Llega a un vestuario que necesita recuperar confianza, corregir automatismos, mejorar físicamente y encontrar soluciones a una plantilla condicionada por las lesiones y por un problema evidente de gol. El parón hasta el 11 de octubre le concede un tiempo que, en las actuales circunstancias, vale oro. Su consigna es clara, lo dijo nada más aterrizar en Manises: "Queda mucha Liga, pero hay cosas que hacer y vamos a trabajar. Tienen calidad para no estar sufriendo, hay mucho nivel individual. Intentaremos sacar provecho, el mejor nivel individual de todos.

PUEDE INTERESARTE

1. Recuperar al vestuario y elevar la confianza

La primera batalla de Aguirre no será táctica. Será emocional. El Valencia llega al parón con cuatro puntos en siete jornadas y después de una derrota ante la Real Sociedad que volvió a mostrar demasiadas dudas. El equipo compitió, reaccionó dos veces y encontró respuestas en los canteranos, pero volvió a conceder demasiado.

Aguirre tiene experiencia suficiente para saber que antes de cambiar demasiadas cosas debe conseguir que los futbolistas vuelvan a creer. La gestión del grupo fue precisamente uno de los argumentos utilizados por Braulio Vázquez para elegirle.

PUEDE INTERESARTE

No se trata de hacer una revolución en Paterna. Se trata de recuperar jugadores y construir un vestuario convencido de que todavía está a tiempo de cambiar la temporada. Las primeras horas ya ha empezado a rodearse de los capitanes y los veteranos. Guido Rodríguez y Gayà han sido sus cicerones.

PUEDE INTERESARTE

2. Encontrar una estructura defensiva fiable

"Siempre vi al Valencia y, ¡buah!, era un fortín y eso quiero que vuelva a ser. Que le cueste mucho al rival arribar y sacar algo de aquí", contaba el mexicano al aterrizar. Y trabajo tiene. Para empezar, el Valencia ha tenido demasiados problemas atrás desde el inicio del curso. Las lesiones han agravado una situación que ya era delicada: la lesión de Tárrega dejó al equipo prácticamente sin centrales y Aguirre deberá encontrar ahora una pareja y unos mecanismos defensivos que permitan al equipo competir con mayor seguridad.

Ante la Real Sociedad volvió a aparecer el problema. El 2-3 llegó con Barrenetxea recibiendo demasiado libre dentro del área. El equipo necesita reducir esos errores individuales, pero también mejorar las distancias entre líneas, la vigilancia tras pérdida y la defensa del área.

Aguirre puede ser pragmático. De hecho, probablemente tenga que serlo. Primero debe conseguir que el Valencia deje de conceder con tanta facilidad.

3. Recuperar el gol

Es posiblemente el problema más evidente. El Valencia firmó ante la Real Sociedad el peor arranque goleador de su historia en Mestalla, una dinámica que solo pudo romper Aarón Mayol en la segunda parte. El dato de los 327 minutos sin marcar en casa explica hasta qué punto necesita el equipo recuperar la confianza en ataque.

Y ahí aparecen dos nombres fundamentales: Hugo Duro y Danjuma. El delantero madrileño ha sido el máximo goleador del Valencia durante las tres últimas temporadas, mientras que el neerlandés afronta una sequía demasiado prolongada.

Aguirre tendrá que encontrar la manera de que sus delanteros vuelvan a sentirse importantes. Danjuma lleva un año sin marcar en Liga y Hugo Duro tampoco atraviesa una buena racha. Sin goles, cualquier reconstrucción será mucho más complicada.

4. Recuperar físicamente a la plantilla

El nuevo técnico también tendrá que estudiar con lupa el estado físico de cada futbolista. El Valencia ha sufrido una auténtica plaga de lesiones y varias de ellas han afectado a posiciones especialmente sensibles.

El parón permite ganar tiempo para recuperar efectivos, modificar cargas de trabajo y conocer mejor las necesidades individuales. Aguirre contará además con Pol Lorente dentro de su cuerpo técnico, una figura especialmente importante para intentar que el equipo gane intensidad sin volver a caer en problemas musculares.

La prioridad debe ser que los futbolistas disponibles lleguen al regreso de la competición en las mejores condiciones posibles y que los que están en proceso de recuperación puedan reincorporarse de forma progresiva.

5. Dar continuidad a los jóvenes que han llamado a la puerta

La derrota ante la Real dejó una consecuencia positiva que Aguirre no debería ignorar. Aarón Mayol y Aimar Blázquez demostraron que la cantera puede ofrecer soluciones inmediatas.

Mayol marcó el 1-1 con un golazo y volvió a transmitir personalidad. Aimar, por su parte, marcó en su primera intervención en Primera. La irrupción del canterano 127 del Valencia no puede quedarse en una anécdota.

Aguirre ya ha dejado claro que quien se gane la oportunidad tendrá opciones. Ahora debe comprobar qué jóvenes pueden convertirse en alternativas reales y cuáles necesitan todavía más tiempo.

La cantera puede ser una necesidad deportiva, pero también una solución para una plantilla que tiene posiciones con pocas alternativas.

6. Decidir qué necesita realmente en el mercado

Esta tarea corresponde especialmente a Braulio Vázquez, pero Aguirre tendrá mucho que decir. El entrenador ya ha hablado con el director deportivo y ambos han identificado una necesidad clara: un central.

No es casualidad. El Valencia terminó el mercado con dos fichas libres y sin conseguir incorporar el central de jerarquía que buscaba. Braulio y Aguirre ya han hablado de esa posición.

El delantero también necesita seguimiento después de la lesión de Sadiq, pero Aguirre debe utilizar estas semanas para determinar qué tiene y qué necesita antes de pedir refuerzos. El mercado de agentes libres sigue abierto y después llegará enero. La clave será no fichar por fichar, porque Aguirre, además, no quiere problemas, sino soluciones.

Y todo en dos semanas para cambiar la dinámica

Aguirre tiene ahora un escenario poco habitual: casi tres semanas hasta el siguiente partido de Liga. El parón será su primera gran oportunidad para trabajar con el equipo, aunque durante los primeros días perderá a varios internacionales.

El reto no pasa por convertir al Valencia en otro equipo en quince días. Pasa por conseguir que sea reconocible: más sólido, más intenso, más competitivo y con mecanismos claros para atacar y defender.

Después de todo lo sucedido en las siete primeras jornadas, Aguirre tiene seis tareas encima de la mesa. La primera es recuperar la confianza. La última, decidir qué necesita el Valencia para dejar de vivir al límite. Entre ambas está buena parte de su trabajo.