Imágenes de la Semana Santa dentro del vestuario antes del Betis - Espanyol

La Cartuja. Kiko Hurtado
eldesmarque.com
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Nadie mejor que un sevillano sabe cuidar sus costumbres. Sus creencias, sus tradiciones, su fe. La ciudad vuelve a renacer en esta primavera que recién comienza, siendo sus calles todo un hervidero de sensaciones con sus fiestas más representativas. A unas horas de la resurrección de Dios, el Real Betis se aferra a la esperanza para retomar la senda del triunfo, acabar con la racha de cinco partidos consecutivos sin ganar y afianzar su posición de privilegio en LALIGA, nada menos que con el objetivo de amarrar una plaza para la próxima edición de la Champions League. Por delante, nueve finales. Nueve partidos para obtener un logro que solo han alcanzado una vez en su historia. Y en esta ocasión, en la antesala del duelo frente al Espanyol, el club buscó un impulso extra con ayuda divina.

El propio Real Betis, a través de sus redes sociales, colgó una imagen del baúl que habitualmente se coloca justo en medio del vestuario, con imágenes de la Esperanza de Triana, el Cristo del Gran Poder y la Esperanza Macarena. Las tres grandes devociones de la ciudad, juntas. Un gesto significativo por parte de la entidad, que durante toda la semana se ha mostrado especialmente volcada con la Semana Santa, lanzando guiños a los cofrades además de repetir sus habituales ofrendas florales a algunas de las hermandades que mayor vinculación guardan con la entidad.

Una estampa que, aunque a muchos les pueda coger de nuevas, acompaña al Real Betis desde hace muchos años. Sin ir más lejos, el antiguo vestuario del Real Betis era todo un santuario para la plantilla. Sobre él reposaban cuadros de las tres devociones citadas, además del Cautivo de Santa Genoveva, cuyo paso lo donó en su día el expresidente Benito Villamarín. Una tradición que también se mantiene en La Cartuja, pues a la entrada del túnel de vestuarios emergen dos cuadros de la Esperanza de Triana y la Esperanza Macarena.