El parón es únicamente llevadero por la posibilidad de ver cuatro veces a la mejor selección española que han visto nuestros ojos
Todos los lesionados tras el parón de selecciones: 13 en LALIGA y 60 entre las cinco grandes ligas
Se acabó. La madre de todos los parones. El ‘superparón’, ‘megaparón’ o tres de las semanas más aburridas en lo futbolístico que se recuerdan. Los jugadores más rezagados ya están emprendiendo el camino a casa para enrolarse en sus equipos y por fin vuelve el fútbol de clubes. El que da de comer a diario al aficionado y también al futbolista. Estas tres semanas han sido tan largas que, como ha dicho el meme, ni siquiera el Gobierno las ha resistido.
Una vez perpetrado este frenazo inconcebible a la carrera fubolística, que ha batido récords de lesiones, molestias y excusas varias para caerse del cartel de las selecciones nacionales, con algunas recuperaciones posteriores en tiempo récord, lo único claro es que ha supuesto una saturación mayor para unos futbolistas que antes jugaban dos partidos en una semana y ahora disputan cuatro en once moviéndose por todo el mundo. Si algo no necesita ni el fútbol ni el calendario, es estrujar al principal protagonista hasta sacarle la última gota de sudor. O de sangre.
En España, el parón es únicamente llevadero por la posibilidad de disfrutar cuatro veces en estos días de la mejor selección española que han visto nuestros ojos, entrando de lleno en el debate de la comparación con la del periodo 2008-2012. Y si has podido asistir al Sánchez-Pizjuán o al Carlos Tartiere, mejor que mejor, porque merece mucho la pena ver a este equipo en vivo. Ha ganado de todas las maneras posibles ante rivales de nivel en esta UEFA Nations League, recordándonos que se adapta a absolutamente todo y que lo de la pasada Eurocopa y el Mundial no fue un cúmulo de situaciones que se alinearon a favor para que todo ocurriera, sino el fruto de un trabajo de años de toda la RFEF. Y lo que viene por detrás.
Lo que diga De la Fuente
De entre todos los críticos con este parón -no he encontrado alguien favorable- el que más ha alzado la voz es Luis de la Fuente, o al menos el que ha usado un altavoz con mayor alcance. La opinión del arquitecto de la mejor selección del mundo siempre hay que tenerla en cuenta, no solo por tener la vitrina llena de trofeos, sino porque es uno de los grandes y de los pocos ejemplos de sensatez que el fútbol brinda a la sociedad. Lo que diga don Luis está bien dicho, y en este asunto también.
Cabe la reflexión de las altas instancias, si es que eso ocurre en un mundo tan hermoso como manoseado como el fútbol. Si no ha gustado a -casi- nadie, este parón no se debe volver a repetir, aunque seguramente alguna excusa monetaria se tendrá guardada por oficinas suizas, probablemente en el mismo cajón donde se ‘archivó’ la roja a Balogun. De hecho, si el estrambótico cambio de fecha del Mundial de 2022 se va a repetir solo tres ediciones después, y si aún estamos discutiendo que la final de 2030 pueda ser en Marruecos y no en España, es imposible fiarse de que algo lógico vaya a ocurrir en el mundo del fútbol. Por si esta opinión, como aficionado y, sobre todo, periodista sirve de algo, pues ni una más, Santo Tomás.
