En Cataluña apuntan a algo planeado por la ultraderecha y los Mossos investigarán los cánticos racistas en el España-Egipto
"Vinieron al partido para desplegar ese discurso de odio"
La sanción que podría tener España por los cánticos racistas en Cornellá
El partido amistoso entre España y Egipto pasará a la historia por los lamentables cánticos racistas que se escucharon desde un sector de la grada. “Musulmán el que no bote, eh, eh”, fue lo que una minoría cantó en la grada y ya se ha convertido en vergüenza nacional. Tanto la prensa nacional como la extranjera apuntan al problema que existe en el fútbol español con el racismo y los Mossos d’Esquadra han comunicado que inician una investigación a raíz de estos cánticos islamófobos y xenófobos.
El cuerpo confirma que se ha abierto una investigación en el ámbito de lo penal que será llevada a cabo por la CGINF Comisaría Generall de Información para trabajar de manera coordinada con la Fiscalía del Odio y la Discriminación, que es quién determina si los hechos pueden constituir delito de odio. En la investigación se analizará la posible actuación en el ámbito administrativo. "La Ley 19/2007, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, sanciona las conductas de los espectadores en los acontecimientos deportivos".
Cataluña apunta a la ultraderecha
También lo han condenado desde la Generalitat con Berni Álvarez, Consejero de Deportes catalán, que se ha referido a lo sucedido como “comportamientos inaceptables” de unos aficionados que llegaron al estadio con la intención de “desplegar ese discurso de odio”.
“Lamento los comportamientos inaceptables de una parte de la grada en España-Egipto. Hemos pedido a los responsables que se activaran los protocolos y continuaremos trabajando para que el deporte sea un espacio de inclusión, sin odio ni racismo. Somos un país de acogida, respeto y convivencia”, publicó tras el partido el Consejero de Deportes catalán. Pero no se ha quedado ahí y ha apuntado a la ultraderecha en entrevistas posteriores con RAC1 y Cadena SER.
"Fue lamentable. Es un tema muy preocupante y grave que condenamos. Lo que pasó es dar un paso atrás de muchos años. Ya no se entendió que se pitara el himno de Egipto, todo estaba preparado. Vinieron al partido para desplegar ese discurso de odio. No tenían mucho sentido, en un partido amistoso, ciertos cánticos. No tengo la certeza, pero sí que fue la sensación. Dudo que muchos de los que cantaron tuvieran relación con el mundo del deporte", sentencia Berni Álvarez antes de solicitar a la Federación Catalana de Fútbol y a la RFEF contundencia con este asunto.
En la misma línea se ha expresado Sílvia Paneque, portavoz de la Generalitat. "En Cataluña no aceptamos que la extrema derecha utilice el deporte como altavoz de su racismo. Somos un país tolerante, integrador y acogido. Los comportamientos inaceptables de ayer en el partido entre la selección de España y Egipto no nos representan".
El Gobierno pide contundencia
Un discurso que comparten desde el Gobierno central que ya se ha pronunciado a través de la ministra Milagros Tolón, del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, para condenar con la máxima firmeza los cánticos racistas en el partido España-Egipto. “El odio y el racismo no tienen cabida en los estadios ni en nuestra sociedad”, sentencia la ministra. La RFEF, además del bochorno, se enfrenta ahora a una posible sanción económica y a posibles consecuencias con el Mundial de 2030 aún en ciernes.
