Otra noche 'de las viejas' para este incapaz Sevilla

Celta 1–1 Sevilla: Resumen del partido
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Otra noche de las viejas para el Sevilla FC. Si el bochorno de la Junta vivido este pasado jueves recordaba a otros tiempos, el encuentro de este viernes tampoco cambió la historia. El viento despeina, pero no te cambia la cara; el empate maquilla, pero no tapa las carencias existentes en este equipo. Hay muchos calificativos para acercarse a lo realizado por el Sevilla durante la primera mitad, pero muy pocos para dar en el punto exacto. Decepcionante, posiblemente, se quedase corto. La excusa, posiblemente, será el viento, pero la realidad es que el Sevilla, en apenas 45', recibió un gol, pudo recibir un par más, pudo quedarse con uno menos (temerario Carmona) y solo realizó un único (casi ridículo) disparo que no fue ni a portería. El parón había hecho peor equipo a los de Sampaoli. Y mira que era difícil. El paso por vestuarios sirvió para recordarle a la afición del Sevilla que posiblemente este equipo necesite más de dos, tres o cuatro fichajes para cambiar lo que se ha visto hasta ahora. Y para que Sampaoli al menos lo maquillase para la segunda mitad. En Nesyri se fue al banco, salió Lamela y de las botas del argentino, como suele ser habitual en este Sevilla, salió la ocasión más clara antes del gol del empate: excelente jugada entre Navas, Acuña y el recién recuperado extremo que Marchesín estropeó con una buena parada. No pudo hacer lo mismo, segundos después, con el cabezazo de Kike Salas.

El canterano, que estaba completando un encuentro mucho más cerca del suspenso que del aprobado raspón, aprovechó un error de la zaga celeste para, en el primer palo, entrar solo y poner el empate. Era oxígeno, era aire, era fe para el Sevilla, que mejoró notablemente, pero la historia se acabó antes de tiempo. Carmona, que pudo ser incluso expulsado en la primera mitad, se marchó con la roja directa tras derribar a Iago Aspas tras un pésimo pase atrás llegado desde la banda. De ahí al final, agonía, sufrimiento, errores, precipitación y un profundo suspiro con el pitido del colegiado. Ya se puede decir, el Mundial tampoco ha servido para mejorar al Sevilla y a menos que Monchi se invente un equipo nuevo, la historia parece que no será nada sencilla.

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