Mouriño y su gestión del Celta con "tacañería": "No puedes vivir por encima de tus posibilidades"

El presidente del Celta de Vigo, Carlos Mouriño, ha analizado algunas de sus decisiones y su trabajo al frente de la entidad desde hace más de diez años en una entrevista a EFE concedida en las oficinas de La Liga North America en la Gran Manzana. "Muchas veces, lo que no entiende la afición es que no puedes vivir jamás por encima de tus posibilidades, porque al final vas al fracaso. Tienes que vivir de la realidad y, muchas veces, cuando hablas de esta realidad te achacan que no tienes ambición o no tienes interés por mejorar", afirma el presidente celeste. Una de las claves en su mandato es, según Mouriño, "un equipo de fútbol tenía que ser una empresa bien organizada, con un rigor extraordinario y, a partir de ese rigor, poder asentarse en la parte deportiva, y fue lo que hicimos. Fue una planificación a medio y largo plazo y la llevamos muy bien y creo que lo hemos conseguido", destaca el dirigente, que vio como el equipo descendía cuando solo llevaba un año llevando sus riendas. Apostó entonces por organizar el club "cien por cien como una empresa", "con rigidez", "hasta, si quieres verlo de alguna manera, aunque no me guste mucho la palabra, con tacañería" para defender hasta el último euro. Fue ahí cuando, asegura, decidió impulsar la cantera del equipo, "también en contra de la afición, que prefería que gastáramos los 500 o 600 mil euros de la cantera en comprar jugadores para subir de Segunda a Primera lo antes posible". "Pero nos dio resultado, al cabo de cuatro años subimos a Primera división teniendo en el equipo titular más o menos entre siete y ocho canteranos por partido", ha añadido. El regreso a Primera división, confiesa Mouriño, ayudó a sanear las cuentas del club y permitió avanzar en su transformación, pero sin dejar de mantener la "rigidez con los gastos" con el presupuesto de 80 millones de euros del club. "Ahora estamos enfocados en la culminación del proyecto GS360 y ya, sin ningún miedo, hablar de factoría del deporte gallego", que Mouriño espera poder ver completada en tres años, gracias a los fondos CVC del Proyecto Impulso, que suponen la distribución de 1.994 millones de euros entre los clubes españoles. Con el mismo convencimiento que defiende su proyecto deportivo-empresarial y la necesidad de ajustarse al presupuesto, Mouriño justifica su confianza en Luis Campos, a quien muchos responsabilizan del último giro en el equipo que ha desembocado en la destitución del entrenador argentino Eduardo "Chacho" Coudet por el portugués Carlos Carvalhal.

Para el presidente del Celta, la contratación de Campos como un asesor deportivo externo que también trabaja para el PSG, se trata de una innovación para poder contar con alguien "que ha tenido un éxito tremendo y que nosotros no podríamos tener en exclusiva". En este sentido, asegura que, sin intentar vivir por encima de sus posibilidades, Campos es parte de la "pelea por estar lo más arriba" asumiendo el riesgo de un posible descenso. "Pero esos son los riesgos: el que no quiera riesgos que no esté en esto. Los que dirigimos tenemos que ser consciente de que la comodidad no existe y en el fútbol sufres tanto por arriba como sufres por abajo", dijo en referencia a que el equipo se encuentra, actualmente, en puestos de descenso.