Entre el descontento y la pasión en Nervión
Monchi, Pepe Castro y hasta el propio Julen Lopetegui han hablado de ello. Del "no entiendo la crispación" del presidente al "seguro que nos darán el oxígeno necesario" del entrenador. Todos lo saben y es que el encuentro del Sevilla FC llega entre el descontento y la pasión en Nervión. Noche grande en el Sánchez-Pizjuán. Hace bien poco, recibir al FC Barcelona en el estadio blanquirrojo era la ocasión idónea para imponerse, para dar la mejor versión y gritarle a LaLiga que en Sevilla hay un equipo dispuesto a todo. Este año, por desgracia para los intereses sevillistas, parece todo lo contrario: antes del encuentro, el equipo parece derrotado. Evidente, la sensación llega tras perder ante Almería y Osasuna, además de sumar un triste empate ante el Real Valladolid como local. Pero ahora le toca a la afición hablar.
El encuentro ante el FC Barcelona será el termómetro perfecto para un estadio que recibe, en apenas unos días, a dos de los mejores equipos del mundo. Parte de la afición, como de costumbre, está motivada al máximo y ha pedido a través de redes sociales que animen y apoyen al equipo. Otra, como sucedió ante el Valladolid, llega enfadada y a buen seguro mostrará su descontento en forma de pitos, sin ir más lejos, en el recital de alineaciones o en el descanso del encuentro. Llega un partidazo a Nervión entre el descontento y la pasión, entre un sector que quiere disfrutar, que tiene fe en su equipo y quiere creer en noche grande, y otro gran sector que llega al Sánchez-Pizjuán con las pilas descargadas. Como bien dijo en su día Lopetegui, de ellos dependen que su afición esté con su fútbol.
