Para bien o para mal
Para bien o para mal, este será el equipo con el que el Real Betis pelee por sus objetivos esta temporada. Una plantilla prácticamente calcada a la que tantos éxitos brindó el curso pasado, la misma que trajo a Heliópolis un título 17 años después, con un año más eso sí, y que ha confeccionado uno de los vestuarios más sanos, además de envidiables, del fútbol español. El desenlace a una planificación irregular, con muchos pros y contras, que igual no acaba como los béticos deseaban hace unos meses. O sí. Para bien o para mal, el Betis de la 22/23. Porque claro que hay muchas cosas bien. Pese a sus necesidades, el Real Betis no estaba dispuesto a malvender a ningún activo y desestimó ofertas insultantes por algunos de sus mejores jugadores. Guste o no, Haro y Catalán, al igual que el resto del consejo, han arriesgado su capital con aportaciones no exentas de riesgo para reajustar la situación del club. Un aval de 6.3 millones. Un movimiento que dice mucho de ellos. Para bien o para mal. En lo deportivo, el Betis ha apostado por la continuidad del bloque que le hizo campeón, atando la continuidad de los Álex Moreno, Guido Rodríguez, Nabil Fekir o William Carvalho entre otros. Una apuesta plausible. Nadie se quiere ir. Para bien o para mal. Dice mucho de lo atractivo que es jugar en el Betis para el futbolista. La dirección deportiva adelantó el trabajo y desde hace meses encauzó el presente, pero también el futuro, con la renovación de los Sergio Canales, Borja Iglesias o Rodri Sánchez, además de Manuel Pellegrini, figura clave y capitán del barco heliopolitano. Y precisamente esto último no hay que pasarlo por alto. El Betis supo disipar las dudas a tiempo y blindar a su entrenador, a su faro y guía, quien contaba con ofertas mareantes de la Premier y países exóticos... pero el dinero a quien lo merece. Un salario a la altura de un entrenador que ya es historia viva del club. En el capítulo de entradas, llegaron Luiz Felipe y Luiz Henrique. Una apuesta segura y otra de futuro. Un movimiento, el del central, avanzado desde hace mucho tiempo y que trae consigo a un defensa contrastado, con experiencia en Europa y llamado a ser pieza clave en el esquema de Pellegrini. Un jugador que desestimó propuestas de clubes muy importantes, como el Sevilla, para estar en el Betis. En total, sumados a la inversión por Willian José, son 18 millones de euros los que el club ha invertido en este mercado. Y, por supuesto, no todo ha sido de color de rosas en el Betis este verano. Ángel Haro y Catalán prometían hace unos meses confeccionar una plantilla mejor que la anterior. No lo han conseguido, sobre el papel, y deberían ser ellos los encargados de dar una explicación. El lunes lo hará el presidente. También debería hacerlo Cordón, por supuesto. No hay que obviar su figura ni recaer únicamente el peso solo en otros. Para lo bueno y para lo malo. Una promesa vana que quedó imposibilitada por la mala gestión de los salarios, con un club atado de pies y manos obligado a trabajar contra reloj para reorganizar los salarios del plantel. Un equipo que, por cierto, aceptó diferir los pagos e incluso renegociar sueldos para inscribir a sus compañeros. Un gesto espectacular que dice mucho, y bien, de la armonía del vestuario, pero poco, y malo, de la gestión de los de arriba. Y los descartes en casa. Algo que seguro no deseaba, aunque sí podía imaginar, el entrenador. El grito desesperado de Pellegrini lo dejaba en entredicho. "Me ha extrañado no poder seguir potenciando el equipo después de dos años tan buenos", decía el míster... "pero por suerte los jugadores están respondiendo". Y a eso se agarran los béticos. A un equipo que ha demostrado con creces tener los argumentos suficientes como para soñar, apuntar alto y conseguir objetivos. Salieron Tello, Joel y Bartra, al que casi se le invitó a marcharse, por cierto, además de Diego Lainez o Rober. También se fue Bellerín. Montoya, Sabaly y Aitor serán los que compitan ahora por ese rol. Llegaron Luiz Henrique, Luiz Felipe y regresaron Dani Marín o Loren. ¿Hay una mejoría tal y como prometieron sus directivos? Que cada uno juzgue... Para bien o para mal, eso es lo que hay. Lo que importa es el verde. Y ojalá lleguen muchos éxitos. Mimbres hay para ellos, desde luego. Al final será la pelota la que dicte sentencia.
