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El guerrero simpático que siempre cae el primero

Almería 2-1 Sevilla: Resumen del partido
Almería 2-1 Sevilla: Resumen del partido
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Todos le aplauden. Todos sonríen sus chistes. Todos recuerdan lo guapo, fuerte y bonito que es, pero siempre es el primero en caer. Ese es el Sevilla FC, el no-protagonista de las pelis que siempre parece tener más diálogos y acaba muriéndose por la acción más ridícula posible. Ese es el Sevilla a día de hoy: el guerrero simpático que siempre cae el primero. Es un equipazo. Si recupera a los lesionados, es peligrosísimo. Si recupera a Isco, tiene a un futbolista diferencial. Si En Nesyri se reencuentra con el gol, es imparable. Y si mañana nos tocase el cupón, dejaríamos de trabajar todos. El Sevilla se vuelve a casa con su segunda derrota en tres partidos, con un único punto de nueve posibles y con la sensación, ya no de no poder andar para avanzar en la batalla, sino de no tener fuerzas siquiera para gatear hacia la meta. Decía Monchi días después de la marcha de Koundé que el FC Barcelona no era rival del Sevilla. Muchos se arañaban el rostro, pero antes de que llegue septiembre ha quedado claro que el Barça no es rival, pero tampoco lo son el Villarreal ni la Real Sociedad. A día de hoy el máximo rival del Sevilla es el propio Sevilla.

 Telles, en el Almería-Sevilla

En Almería el Sevilla volvió a protagonizar 40' de muy, muy, muy, buen fútbol (sin gol, como siempre, pero muy buen fútbol) y entonces (como siempre también) dejó de competir. Le empataron pasado el 40' en una acción inexplicable y tras el paso por el vestuario desapareció del césped. Y entonces, el guapo, tropezó con una piedra y se clavó una astilla que acabaría desangrándole. Como si quiese autolimitarse, el Sevilla saltó a la segunda mitad temblando, desordenado, con un Rekik pidiendo a gritos un recambio (Carmona, por desgracia, no está para esto), con Nianzou jugando con tapones en los oídos y futbolistas como Telles o Navas, con más partidos en la élite que muchos de sus compañeros, haciendo el ridículo. El resultado fue que Sadiq y Ramazani, la pareja de delanteros de un equipo recién ascendido, se comió a un equipo entero. Después vino el show time de Isco y Papu como si fuesen ganando por tres, el show time de En Nesyri peleándose con el balón cada vez que le llegaba y el show time de Lopetegui desesperado en la banda. El Sevilla sigue sin ganar (y lo que le viene no es poco) y cada día se parece más al amigo guapo del protagonista que da tanta pena ver morir en situaciones evitables. Sabías que caería antes o después, pero no de forma tan ridícula.