William Carvalho quiere continuar en el Betis

William Carvalho firma autógrafos a la salida del parking
William Carvalho firma autógrafos a la salida del parking
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William Carvalho quiere seguir en el Real Betis. Lo sabe el club, lo saben sus compañeros y lo sabe el entrenador. Al menos eso es lo que ha transmitido si no llega una oferta que satisfaga sus necesidades, algo que no ha sucedido hasta la fecha. Según ha podido saber ElDesmarque, el plan del futbolista pasa por cumplir su último año de contrato, llegar con un rol importante al Mundial y seguir a las órdenes de Manuel Pellegrini, principal valedor de su continuidad. Fuentes cercanas al portugués aseguran a este periódico que se encuentra muy feliz en Sevilla, donde espera ya a su segundo hijo y ha encontrado la estabilidad gracias a un proyecto ambicioso en el que se siente importante. Y fuera difícilmente va a lograr lo que tiene aquí. Con su salida el Betis pondría fin a buena parte de sus problemas, liberando cerca de diez millones entre su salario bruto y la amortización, pero los clubes se han quedado muy lejos de lo que él o el propio club pedían. Pellegrini le ha transmitido su confianza y mientras tenga regularidad, seguirá teniendo un rol protagonista en los planes del entrenador. Será el propio William Carvalho el que sea juez de su futuro. El club, por su parte, estudia alternativas para solucionar los problemas para inscribir jugadores. En cualquier caso, el mercado tampoco ayuda (a las necesidades del Betis). En esta última semana no se han producido novedades sobre su futuro y, de momento, no se manejan acercamientos de enjundia. Algo que puede cambiar, claro está, y más en el tramo final, pero la realidad es que el mercado sigue muy parado. De hecho desde el entorno del jugador ni siquiera descartan que pueda renovar, aunque de momento la opción que más fuerza gana pasa por cumplir su último año de contrato y quedar libre a finales de la 22/23.

Los últimos movimientos por William Carvalho

Los movimientos del mercado tampoco satisfacen las exigencias verdiblancas y las ofertas que han llegado han sido insuficientes. El Galatasaray fue el primer equipo que presentó una propuesta formal. Una cantidad que no fue aceptada por el Betis, ya que no se aproximaba a los ocho (al contado) o diez millones (a plazos) que pedían. El Betis escuchó la propuesta, con consentimiento del jugador, pero la consideró insuficiente. Las partes siguieron en contacto y abiertas a negociar, pero las condiciones del traspaso terminaron por ser inasumibles para el cuadro turco. Paralelamente, el jugador solicitaba un contrato de tres o más años y un salario por encima de los tres millones. Unas pretensiones que frenaron las intenciones del cuadro turco, lo mismo que días después le ocurrió al Monza. El Betis tampoco está dispuesto a malvender al luso, de ahí que los acercamientos desde la Premier también hayan sido desestimados. Aunque nunca hay que elevar nada a definitivo, pues es de sobra conocida la necesidad del club y que todo puede ocurrir en este tramo final, el deseo del jugador está claro. Lo sabe el club y lo sabe el entrenador. Quiere seguir en el Betis.