Ziganda sabotea el estreno de Unai Núñez
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Hay partidos de fútbol que, para un 'creyente' del Athletic Club, tienen una lectura más sencilla que 'LA PASIÓN DE CRISTO' para Mel Gibson. Caso de este choque sabatino en el que el Celta nos ha hecho 'la Pascua' con dos días de antelación. Quizás el lunes, mediando la resurrección de nuestro 'ánimo', mientras en el 'Pico Serantes' se revive la romería anual del día de 'Cornites', jolgorio y algarabía al son del txistu, el tamboril, tortilla de patata y rosquillas con laurel, tal vez el lunes, decía, ya nadie se acuerde del grave hecho sucedido en el campo de San Mames... Y no ya por ese empate que tanto duele al haberse producido el 'gol celta' en el minuto 92', sino por lo acaecido 14 minutos antes, cuando el entrenador del Athletic, 'Cuco' Ziganda, a la hora de consumar la segunda sustitución, le dijo al 'asistente' que sostenía el cartel de los cambios que iluminara el 22 de 'Rulo' y el 7 de Beñat. 'Grave hecho', se apuntaba antes. Pero el suceso, a pesar de que el cambio ya es irreversible tras haber abandonado el verde Raúl García agradeciendo con sus aplausos la cerrada ovación de La Catedral, aún no se ha hecho visible. Es preciso, para ello, que sigamos el camino que toma Beñat desde que, tras chocar sus palmas con las del compañero al que sustituye, salta al campo en carrera siguiendo las consignas que su entrenador le ha dado. Si nos remitimos a las palabras de Ziganda en la Sala de Prensa "José Iragorri", la única fuente que puede ser tachada de 'buena', "la entrada de Beñat era para tener el balón". Quizás porque, como el propio técnico declarara, "el equipo había acusado el cansancio luego de 80 minutos disputados con mucha intensidad", ese 'derroche físico' al que uno no se puede sustraer para, junto al entrenador de los leones, alabar a unos futbolistas que estaban completando uno de los mejores partidos de la temporada. Nada que ver con el pasado oscuro, ni con el tenebroso, ni con aquella 'caída de tensión' que se produjo de seguido al gol que conllevaba el 'Formenterazo', acaso, la tan vistosa mejoría, por los tres entrenamientos para los cuales, a cal y canto, cerraron Lezama para la Prensa, y, sobretodo, para niñas, niños y peñistas llegados de lejanas tierras que, aprovechando el 'fin de semana santo', querían disfrutar de la 'deifica visión de sus héroes'. Ese oscurantismo del máximo responsable de la primera plantilla del Athletic se habría podido equiparar a "los años ocultos" en los que el hijo de un dios se habría calado de una sabiduría definitiva de la que creía carecer. Ya de salida se vio que el equipo era otro; otro, también y por tanto, su técnico, como si hubiera sufrido una transformación, como si en verdad hubiera habido el jueves una Última Cena, pan y vino compartido, el discurso del amor incondicional a un escudo, a unos colores, a un estilo, a una fe, a un sentimiento. Nada se sabe acerca de si Ziganda lavó, uno a uno, los pies a sus 'discípulos'. Lo que importa, y ahora se dirá el por qué, es que, quién no lo sabe, en ese Cenáculo de Lezama había 12, y no 11, leones, sobraba uno. Nada bueno que esperar del 'infiltrado'. Dos días más tarde habría de verse, el sábado, cuando el Athletic, luego de hacerle un quiebro milagroso a la muerte, se presentara ante una parroquia que no era ni poca ni mucha... sino todo lo contrario. Dejamos a Beñat detenido en su carrera que lo conduce hasta la posición que debe ocupar siguiendo las indicaciones de su entrenador. Que no era otra que la que hasta, antes de su entrada al verde, había ocupado Raúl García, como entre palmeras alabado el bravo navarro abandonando un terreno de juego en el que el luminoso reflejaba un muy merecido y trabajado uno a cero goles. 'Rulo', guste o no (al que escribe no le hace ni pizca de gracia porque cree que el caudal de prestaciones del 'sargento Garcia' es fútbol en estado puro que debería ser derramado a lo largo y ancho de los 105X68, y no en ese espacio tan reducido en el que se le ubica como si físicamente fuera un deportista mermado), fue petición de Valverde para que Aduriz no se sintiera tan solo. Al lado del 'Zorro', o cerca de él, una rendición encubierta de aquella 'serie' que tan famosos hiciera a Llorente y Toquero aquel 'guionista' de Utrera. Sucede que Caparrós iba de cara: 1-4-4-2, como de cara iba Bielsa: 1-4-2-3-1...hasta que, 'muertos Joaquín y Marcelo', lejos de acabarse la 'rabia' ( ¡si supieran ustedes como los añoro a ambos!), Valverde fue elevado al poder por su presidente Urrutia. Y con Ernesto, la caída de los dioses y el fin de los sueños. O, si se me permite, 'pan para hoy y hambre para mañana. 'Txingurri' se alimentó, devorando (futbolisticamente) a sus propios hijos. De él ya se habló. Sus días de gloria se fueron volando... Dejó un equipo deslavazado. Pero, lo que en esta 'contra crónica' verdaderamente importa, es ese envenenado 'Sistema' que le legó a su colega venidero. Y del 'Sistema', dos de sus piezas, esas que a modo de doble ariete se encajaban en la punta del tinglado. De Bielsa había recibido el regalo de un 'media punta' que, a las órdenes del 'Loco', causaba sensación por media Europa. Y de un cerebro creador en el centro del campo. Pues bien: fue tomar el mando y cargarse la valía de ambos, adelantando a Ander Herrera y castigando a Óscar de Marcos al rincón derecho de la zaga. Herrera, de media punta, viendo el fútbol de espaldas. Se marchó Ander. De 'abajo' se subió a Beñat. Hasta que... ... Habiéndose puesto a tiro, "Raúl García", dijo, y a Raúl se lo trajeron como si, para él, para Valverde, el que venía del Manzanares fuera una pieza de 'IKEA' que le faltara para terminar de montar su mesa de once patas. Habrá quien piense, y razón no le falta, que uno se está yendo por los 'Cerros de Ubeda' sin causa ni razón, pues a estas horas de la noche, muerto el Athletic (el empate a destiempo ha sido un disgusto que me ha dejado muy tocado, quien lo diría, "fútbol es fútbol"- El viernes mataron a Cristo y aún no ha resucitado: ¿es que acaso no te importa?), ni Alvar Fañez ni una hermosa mora ni la madre que parió a ambos, motivos no les faltan para estar seriamente enfadados conmigo, pero es que, ¿saben?, fue descender hasta el Metro, enviar unos wasaps y recibir del destinatario, es decir, de mi 'superior', una respuesta tan breve como 'comprometedora': "la contra crónica tuya promete sin duda", de qué, si no, iba estar uno a estas horas tecleando en el IPad regalo de mi mejor amiga, y todo por esa torpeza mía de anticipar titulares y texto sabiendo que habrían de ser la promesa de una deuda por cumplir. Podría 'leerles' lo escrito en caliente y así dejar en remojo mi mente. Podría y lo haré. Pero no sin antes advertirles de que en lo escrito en un 'wasap muerto' reside la madre del cordero de esta visión mía de un partido que, como en el principio se dijo, "para un creyente del Athletic tiene una lectura más sencilla que 'La Pasión de Cristo' para Mel Gibson". Descargo lo escrito, primero, así, tal cual lo anoté en las entrañas del Metro. Descargo ese 'anticipo' de una crónica que a mi compañero Asís Martin tan "promete"dora se le antojaba. Y después, liberado del pesado lastre, regreso a ese delicado instante en el que Beñat Etxebarria, destinado a "tener el balón" en nombre de todo el equipo, ocupó ese espacio que vacío había dejado 'Rulo' a instancias de su entrenador... "ZIGANDA SABOTEA EL ESTRENO DE UNAI NUÑEZ" (como anticipo de un posible titular) ..."Quitar a 'Rulo' para colocar a Beñat en su lugar propició el empate del Celta... Beñat, salido para poseer, jugo de segundo delantero. Ziganda, HORROROSO. Ahí estuvo la clave de un partido (que se había jugado) para haber goleado... Ziganda colocó a Beñat donde Valverde empezó ubicándolo... Verlo (a Beñat) disputando balones aéreos cerca de la portería que me quedaba tan cerquita era algo DEMENCIAL. Pensé que (Ziganda, al ponerlo en juego en detrimento de Raúl Garcia) querría "tener balón" jugando con tres centrocampistas. Pero, no: ¡Beñat jugó...hizo de 'Rulo'! Este partido se lo ha cargado ZIGANDA...La verdad es que hoy no se ha repetido la historia de siempre. Sino que a Ziganda le ha dado por copiar el error más grave que cometió Valverde tras la llegada (del Betis) de Beñat Etxebarria... "EL BESO DE ZIGANDA" (por lo que de terrible tendrían las consecuencias de aquel 'gesto' sin malicia aparente), tal vez... ¡Qué duro se me hace ser del Athletic! Job, si viviera, también sería de 'los nuestros'... Él ( el que en las alturas de este periódico 'hilvana') lo celebró con una sonrisa, pulgar hacia arriba...y tres preciosas banderas del Athletic. Lo imagino en la cama, durmiendo, disfrutando del sueño de los justos...mientras yo trato de darle las ultimas puntadas con hilo bravo a una crónica que hace ya lineas y tiempo se me fuera de las manos... Todo iba como Ziganda lo había planeado a puerta cerrada. Y a todos nos gustaba. Un Athletic 'normal'. ¡Por fin!...Bazen garaia!...Después de cinco, cuatro, tres, y hasta dos temporadas, 'Cuco' Ziganda volvía a ser ese entrenador que, en palabras sabias de mi querido compañero Jaime Ugarte, "tiene la 'manía' (ironía pura la de 'El León de Sestao') de colocar a cada futbolista en su posición natural". En aquellas palabras se deslizaba una cierta discrepancia con el similar hacer de Valverde (o, al menos, yo así lo entendía). Cada jugador, en su sitio. Así. Sin más. Y que, rodando el balón, sean los jugadores los protagonistas. Todo se había hecho bien, 'razonablente perfecto', cuando la perfección no es otra cosa que este Athletic que está sometiendo al Celta, gracias al grupo, en el juego, y a Unai Nuñez, en lo que se refiere al marcador, primer gol con 'su Athletic' del hijo de Abel, aparecen las 'Escrituras' para que se oficialice el "Bautizo de Unai en la Catedral", con el pie y no con la cabeza, astuto anduvo a la hora de rebañar ese balón que quedó a la rifa mientras la portería del Celta seguía temblando tras un terrorífico testarazo de Raúl García como agradecimiento a un balón muy 'tocadito' que 'Susa' le puso desde el banderín de córner. Había costado mucho. El Athletic necesita 15 llegadas al área rival para generar 7 de auténtico peligro; y seis remates con marchamo de gol para conseguir un 'bakalao'..."¡Ya está ...Ya está...Ya está ...Ya está!" ...No soy yo, es él el que parece haberse vuelto loco de seguido a que Unai Nuñez (¡vete tú a saber que nombre de guerra se le habrá ocurrido al bueno de 'Hoss' para bautizar como león al jugador de Portugalete!) le haya encajado al Celta el gol de este partido. El 'rey del bakalao', ya fue dicho: "mi reino no es de este mundo"... y se echó a volar el más grande de 'La Popu'... Lo veía tan bien 'Cuco' que activo a Aduriz para que con su 'espada' le hiciera un 'siete' a la defensa celeste. Aritz y 'Rulo', juntos. Pareja divina. Hasta que el 'hombre' decidió separarlos. Raúl, a la ducha; sales tú, Beñat, que "quiero que tengamos el balón"... Mas cuando vi a Beñat disputando de cabeza un balón a los centrales del Celta, me llevé las manos a la mía: "Athletic, tenemos un problema, y de los gordos, Ziganda, como poseído por la 'herencia genética' de Ernesto, había retrocedido a aquel oscurantismo del fútbol en el que al sabio Beñat se le forzaba a jugar de espaldas a la portería que su equipo, el Athletic, atacaba. El equipo, "muy cansado", sacó a Beñat porque "queremos, necesitamos el balón" para que el gol de Unai termine valiendo su peso en oro. No pudo ser. Las medidas antinatura provocan desorden, Caos, y, en este caso, debilidad. Y así, de dominar, a ser dominados; de someter, a ser sometidos. El Beñat que debería ser 'El Athletic con el balón'... helo ahí, hecho un 'ariete derrengado', observando, impotente, como el Celta es todo él un ejército que ha puesto sitio al área de su equipo, un Athletic que, en cuestión de una ráfaga de viento, se ha convertido en un muñeco de feria al que no dejan de disparar; latas bombardeadas por pelotas de trapo. El Celta juega, se está gastando todo su dinero en la 'atracción'. Pinta mal la cosa. Muy mal. Y si es así, lo es, en especial, porque Beñat no pinta nada en esa 'mierda de lugar' en el que Ziganda lo ha colocado. "Tener el balón" ¡Qué ironía!... Tener el balón con Beñat ejerciendo de 'palomero'. Grave. Demasiado grave para que detrás de esto no se esconda una mente malvada y mal pensante. Estamos en 'Semana Santa'. A la gente se la atrajo con el caramelo de que "nuestro objetivo tiene que seguir siendo terminar en puestos europeos". Terminar, terminará. Al partido me refiero. Acabará. Pero como 'lo del Iscariote' quedó escrito, y La Catedral es suelo sagrado, alguien tenía que ejercer de Judas, Balmaseda en el recuerdo tan cercano, no lo olvidemos, monedas de plata que tintinean en una bolsa de paso de procesión, el beso, la traición, la entrega del balón a un enemigo para que 'nos prenda', primero, para que, a continuación, impotentes, asistamos al castigo que el enemigo brutal nos inflige cuando, por miedo o soberbia, cometemos la torpeza de alterar el orden natural de las cosas. El que olvida la historia ('sagrada', en este caso) esta condenado a que en sus propias carnes se reviva el 'beso de la traición' ...y la muerte de nuestro ATHLETIC TAN AMADO. Por Luis María Pérez 'Kuitxi', exfutbolista y periodista
