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Una victoria de fe
El Athletic Club, tras tres derrotas consecutivas, la última, sangrante, frente al Granadilla en Lezama, las leonas de Joseba Agirre han vuelto a la senda de la victoria tras derrotar por un gol a dos al Betis en el estadio Luis del Sol. Triunfo de mucho mérito teniendo en cuenta que el cuadro sevillano, dirigido por, Maria Pry la única mujer que se sienta en los banquillos de la Liga Iberdrola, llevo el peso del partido dominando el juego e, incluso, el propio partido. Sin embargo, y a pesar de su posesión, Ainhoa Tirapu no se vio muy exigida por las atacantes verdiblancas, que, sobretodo en la segunda mitad, mediante vertiginosas transiciones se plantaban en los aledaños del área. Paradójicamente, fue el Athletic el que, 6'22", se pudo adelantar en una mano a mano en el que la arquera betica le tapó con su cuerpo la portería a Yulema Corres. El Betis raseaba el cuero en una superficie de artificio. Buen trato al balón. Fútbol combinatorio. El Athetic lo intentaba, pero no sumaba los suficientes efectivos al ataque. Tuvo que ser a balón parado. Un balón colgado al área, que parecía perderse por la línea de fondo, fue atacado por Nekane con el interior de su pie izquierdo. Su intención y su precisión coincidieron: Yulema la empujo de cabeza por la escuadra contraria del palo contrario.
El Betis tenía la posesión; llevaba la iniciativa. Una melé en el área de Tirapu, un escarceo de Flaviano, una salida de Ainhoa forzando la vaselina para que se perdiera por encima del larguero. El Athletic reculaba. El Betis salto mandón en el segundo acto. Rosita se recorrió todo el campo sin encontrar oposición, filtró un balón al corazón del área que no se convirtió en gol porque el disparo, defectuoso, se perdió por la línea de fondo ante la atenta mirada de la arquería del Athletic. La defensa estaba horrible. El Betis llegaba como quería. Diríase que el centro del campo no existía: Bergara, Flaviano, Oroz, no se hacían con el cuero. Joseba Agirre activo a Egurrola en detrimento de Yulema Cores: quería más posesión. Y cuando todo era resistir, Eunate envió paralelo al desmarque hacia la banda de Erika Vázquez. Era de ese tipo de pases que una hace para darle un respiro al equipo. Pero he aquí que, quizás por el influjo barroco andaluz, Erika se marcó una jugada de bandera. Burlo a su opositora. Se libró de una segunda con un sutil regate. Ganó la línea de fondo. Podría haber centrado. Habria sido lo más fácil y cómodo. Sin embargo, la navarra condujo el balón sobre la cal. Y ya teniendo a la portera a tiro, se inventó un golpeo a mitad de camino entre la puntera y el empeine exterior de su pie derecho. El resultado: gol por el palo corto, el que defendía la portera y no pudo. Era el 80' cuando el Betis se encontró con lo que estaba buscando. El gol no sorprendió, pero si él como: una dejada de cabeza dentro del área, una volea preciosa y precisa que se coló por la escuadra izquierda que defendía Tirapu. El Athletic estaba, o parecía, desbordado. Lucía García Cordoba por Nekane. Joseba Agirre buscaba frescura para llegar a la presión.
Cuatro minutos de prolongación. El Athletic había salvado 3'48 cuando el mister rojiblanco tomo una decisión equivocada: efectuar el tercer cambio cuando, a falta de tan poco, la pelota se había perdido por la línea de fondo, y a nada que Tirapu se hubiera mostrado reglamentariamente parsimoniosa, la arbitro habría señalado el final coincidiendo con el vuelo de la pelota. Este cambio también fue calificado como erróneo por parte de los comentaristas de GOL. El tiempo ya se había consumido cuando Joseba Agirre reincidió: cuarto cambio, otro medio minutito más. Uno no entendía, ni entiende, este tipo de decisiones que, lejos de matar el partido, lo vivifican en favor de un rival que busvaba con ansia el empate. La arbitro no uso el error como excusa para un alargamiento excesivo del partido. Apenas rebasado el 94', decretó el final. El Athletic, luego de tres derrotas seguidas, recuperaba el sabor de la victoria. Unas leonas que se demoraron junto a la valla departiendo con los aficionados del Athletic presentes en el Luis del Sol. Vanessa Gimbert alzó en brazos a un cachorrillo ataviado con la zamarra rojiblanca. Era la foto del partido. La imagen que reflejaba lo bien que sabe ganar cuando tanto se había sufrido. Por Luis María Pérez, 'Kuitxi', exfutbolista y periodista
