Vesga goleó; ¿y si Unai Núñez hubiera marcado?

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"En Málaga tuve una de cabeza y en Mestalla me la saca bien el portero y luego pega en el poste. Nunca he sido muy goleador, aunque en estas últimas jornadas he estado muy cerca. Espero que llegue pronto mi primer gol con el Athletic. Me haría mucha ilusión" (3 de octubre. Declaraciones del medio centro gazteiztarra a los micrófonos del veterano 'Fuera de Juego' de Radio Euskadi)... Sueño cumplido. Ilusionado estará Mikel Vesga luego de que en el 42', culminando esa estrategia del saque de banda, suerte que a Benito Floro le dio como para escribir un libro pero que, a fuer de ser sinceros, solo se le ve el mejunje si uno acude a campos de Regional con estrecheces tipo Dinamo San Juan, San Jorge o el Maiona del Santutxu de 'Marquitos', machacando, se estaba diciendo, un balón que se le quedó flotando y superaba la línea de gol luego de que, en su viaje a dos manos iniciado por Iñigo Lekue desde la banda derecha por la que percutía un soberbio Susaeta, fuera prolongado por la testa de 'Rulo' y 'vaselineado' con 'zorreria' por el babazorro. Tan solo tuvo que empujarla con su bota. Tan solo suena a ninguneo. A quitarle mérito al autor del gol que a la postre le daría al Athletic la victoria y los tres puntos luego de una racha nefasta que había 'sembrado de dudas' hasta la mismísima 'Campa de los ingleses', mirador de lujo desde el que uno, mientras escribe, está viendo a los operarios de la jardinería suturar las heridas de San Mames luego de la 'batalla campal' que el Athletic, a partir de la una del mediodía, empezó a librar contra las huestes hispalenses. Un ejército 'andalusi' que viste con el blanco de la paz, que no de la rendición, luchan a vida o muerte los aleccionados por el 'Toto' Berizzo, un argentino que tuvo que hacerse gallego para alcanzar la nacionalidad andaluza y así colocar 'al Sevilla de Monchi y Caparrós' (uno lo siente así) en el segundo lugar de la clasificación de la llamada "Mejor Liga del Mundo"...

Mikel Vesga ya ha 'desvirgado' con uno de su 'miembros' de las extremidades inferiores la portería de 'Ingerios', más bien, luego del trasplante de la Catedral, la que da a 'Poza', con su "Huevo Berria", en cuyos exteriores pose para la historia gracias a 'El Pino', un tipo enrollado, 'dabuti', 'guay' de los que casi ya no hay, que provocó que entrara al corazón del 'garito' donde, sin ni siquiera intuirlo, me esperaba Andrés, un extremeño de 'Malpartido de Plasencia' que se sabe de memoria los 300 pueblos de Cáceres que tienen alcaldía, y de cómo fue que en lo más alto de la catedral de Trujillo figure esculpido el escudo del Athletic. Licenciado en Veterinaria. Maestro que ha sabido inculcarle el espíritu del 'León' a su hijo Mario hasta el punto de que en el dorsal de la segunda camiseta que vestía estuviera impreso Aduriz, el apellido de nuestro 'Zorro' de cabecera, ese médico que sana a los suyos y provoca jaquecas y pesadillas a aquellos otros que se atreven a desafiar a la manada que el, como fiera más veterana, vigila y protege. Que grande es el Athletic. Que universal. Que generador de sueños. Que hacedor de milagros tales como que el extremeño se sienta de Bilbao, y el de Portugalete, del maravilloso norte cacereño, la Vera en nuestras bocas, y de Grazalema, Sierra donde un día encontró refugio el pinsapo y ya no se quiso marchar. Como un pinsapo es el Athletic: especie hermosa, única, bien de todos, patrimonio abstracto de la Humanidad. El Athletic está en las nubes. En una nube. Como si fuera algo imperdible. 'Conversaciones en La Catedral' que jamás serán robadas porque del wasap saltan tan alto que llegan al cielo y lo habitan. Allí, en la nube, esta Mikel Vesga, "mi primer gol con el Athletic, me haría mucha ilusión". Llego. Consecuencia postrera de un saque de banda, estrategia que el mismo había activado para mi sorpresa delante de mis narices. Balenziaga, soldado 'adelantado' en la brecha, reculó para que fuera otro Mikel y no el el que la pusiera con las manos en el corazón del área: "La mano que saca de banda es la mano que domina el mundo".

Y fue así que Mikel Vesga terminaría marcando el gol de su vida. A linea de fondo y cuatro filas de donde se encontraba, a mi lado sentada, 'Iciar' (sic), un encanto de cinco años que, sin pretenderlo, me iba marcando los tiempos del partido con sus comentarios. Como una copa de 'Cazalla' de la Sierra Norte de Sevilla bebida a sorbos mañaneros, nunca tardíos. Áspero. Rudo. Cantinas del Oeste en vez de ambigus del Norte. Alcohol de treinta grados bebido en ayunas. Afeitarse con arcilla y bayoneta. La chiquilla de ello algo sabe y va a lo suyo: "Como le saquen otra amarilla a Aduriz...". N'Zonzi cae aún siendo el más fuerte. Perdida de su mejor efectivo.. Baja de su guerrero más aguerrido e influyente. Uno se congratula de su sustitución, que no del daño del accidente. Difícil de casar lo que se dice. Una locura. 'Susa' está que se sale. 'Sanjo' y Vesga no aparecen. "Ahora está presionando Raúl García", ¡Dios, como es posible que una criatura tan tierna sepa leer tan bien el partido!. Sobrevuela el 'Omnicam', 'Skycam' también llamado, el rectángulo de juego: "Y si le dan con el balon?", que pasaría: ¿Para qué preguntar, Iciar, cuando la respuesta no se espera?... Entre tanta presión que provoca el atasco en tierra de nadie, Susaeta, desafiando descalificaciones e insultos que lo acompañan, pero no atosigan, desde el día que debutó como León en su propio Coliseo, se alza majestuoso, quiere el balón, lo pide, no le quema, ¡madre, por dios, tengo frio!, pide clemencia el cuero que Markel golpea violento como si la bola "le debiera dinero" (va por ti, Jaime Ugarte). "Cordobari", bai, Iciar, es a Iñigo Cordoba al que Iglesias Villanueva le ha mostrado la tarjeta amarilla. "Otra vez ha parado Kepa", como si la niña quisiera recordarnos que el guardameta de Ondarroa aún no ha renovado el contrato que su 'agencia' negocia con el presidente.

Y cuando en el 36' el 'trencilla' gallego le amonesta a Unai Nuñez, la niña que tengo a mi derecha condensa en una frase el mal hacer, según el entendimiento de sus ojos, del juez de una contienda que está a punto de bajar el telón de su primera mitad: "Creo que este árbitro es del Sevilla". 38': Kepa vuelve a salvar: beneficio para el equipo pero más leña para la hoguera de una renovación cuyas llamas empiezan a quemar ese papel en el que uno ha escrito: "Mala señal que nuestro portero este haciendo tantas y tan meritorias paradas". El Sevilla percute por dentro. Es un roedor que ha agujereado las entrañas del trastero de la casa, zulo por el que penetran para vérselas a solas con el 'Iribar de Ondarroa', negra vestimenta, como la de Yashin, "araña negra", el espejo ruso en el que se miro el 'Txopo' poco antes de colocarse debajo del travesaño de La Catedral supliendo a un Carmelo Cedrun que ya no recuperaría la titularidad perdida. Y en esas estábamos cuando Vesga, empujándola, hizo realidad el sueño que el 3 de octubre en el Desmarque Bizkaia quedara reflejado bebiendo en las frescas fuentes de 'Fuera de Juego'; ¡Hip, Hip....¡HURRA! Gol de Mikel Vesga. El uno a cero. El luminoso ya no se alteraría..... Fue, en cuanto al desarrollo, el partido que nadie se había imaginado. Por eso no escribe a humo de pajas mi compañero cuando en su crónica de la 'Campa de los ingleses' (hoy no 'del Metro') se refiere a un Athletic que "saca petróleo de lo inesperado". "Petróleo" es el oro negro de la victoria que fractura una racha de derrotas y mal juego. Lo "Inesperado" es este tipo de partidos que ni 'Cuco' ni el 'Toto' prepararon pero que que fue parido a la fuerza en un mediodía ardiente. Escenario y decorados más propios del 'Desierto de Tabernas' almeriense que de la 'Suiza del Duranguesado. 'El parto de San Mames'. 'La resurrección de Pitxitxi'. Así como nadie pidió nacer y vivir como uno vive, el Athletic versus Sevilla fue un duelo a la sombra merced a que el techo de las tribunas fue extendido para que los que nos mojábamos dejáramos de hacerlo. Hoy, cielo azul, treinta grados y subiendo, la parroquia de la Catedral, recuperando su espíritu, 'se ha mojado'. Animando. Se ha dejado la garganta, el pecho, los pulmones. Todo corazón. Como el del Sevilla de un 'Mudo' Vázquez que, a falta de voz, ha repartido como si San Mames fuera una 'Tómbola para ciegos', "toco el premio mayor en Santa Clara". Donde toda tu afición se ha levantado para verte". Así que, luego de está peleada batalla, no nos defraudes, Athletic. 'CUCO': ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE, COMANDANTE! Post-Scriptum: ¿Y si Unai Nuñez, en su última carrera del partido que lo dejo frente a frente con el arquero sevillista, hubiera marcado?... En casa jarrillera de los Nuñez-Gestoso, tras bajar la persiana del 'Akropolis', la locura desatada. Más alla de ello, este periódico tiene una cita pendiente con Abel, el padre de la 'criatura'. Por Luis María Pérez, 'Kuitxi', periodista y exfutbolista
