Nervión pierde su magia
Jovetic apuesta por arreglar el bache en el vestuario
Carriço: "Hay que mirar al martes, tenemos mucha ilusión"
Sampaoli y el sometimiento del Leganés
El Sevilla está pasando por un mal momento futbolístico, eso está claro. A esta mala racha, más de juego que de resultados, hay que añadir otro condicionante que puede influir en la situación, la casi nula animación en el estadio.Precisamente, desde que los Biris dejaron de animar y entrar al Sánchez-Pizjuán, los partidos del Sevilla como local han resultado ser más complicados. En los últimos tiempos, el conjunto de Sampaoli ha empatado con el Villarreal y el Leganés y venció con mucho trabajo al Éibar y el Athletic de Bilbao.Además, este sábado se ha vivido una situación atípica en el Sánchez-Pizjuán. Contra el Leganés, a los únicos seguidores que se escuchaba en el coliseo nervionense era a la afición pepinera. Lejos queda el ambiente mágico que se creaba en las grandes citas del Sevilla. Es cierto que la no animación no es determinante. Partidos como el del Leicester salieron adelante. Sin embargo, si es notable que cuando el equipo está incómodo en el campo, el ambiente no ayuda. Contra el Leganés, la atmósfera del Sánchez-Pizjuán influyó.
