Una deuda impagable con la afición
El colorido de las gradas del Benito Villamarín
Ambientazo verdiblanco en una previa especial
El beticismo, entregado en el último entrenamiento del equipo
Hay una cosa que permanece inalterable a cualquier racha catastrófica de resultados. A pesar de la precaria situación deportiva e institucional del Real Betis, su afición sigue dando la talla partido a partido, cita a cita. El segundo derbi de la temporada no iba a ser una excepción. Miles de gargantas teñidas de verdiblanco contagiaron de energía los aledaños del Benito Villlamarín desde los primeros compases del sábado. Un apoyo incansable que no se corresponde con el juego y los resultados de una entidad que vive sumida en una profunda crisis durante los últimos años. Impecable fue la actitud de los aficionados en el entrenamiento a puerta abierta previo al derbi. La Ciudad Deportiva, abarrotada, recibió a los jugadores entonando el himno de la entidad. No dejaron de animar durante todo el ejercicio. Incluso varios jugadores de la primera plantilla entregaron sus camisetas a los hinchas más jóvenes que allí se encontraban. Horas antes del comienzo del partido, una muchedumbre verdiblanca tomó posiciones para dar su aliento al bus del equipo. Mucho colorido, sentimiento y ganas. Unas ganas que se evaporaron durante el transcurso del partido a pesar de arrancar con un impactante mosaico y una frase que ejemplifica lo que siente la afición: "Una vida entera dedicada a ti". Con una nueva derrota ante el eterno rival, la deuda del club con su masa social sigue en aumento. Ellos, seguirán ahí, cansadosy decepcionados, pero seguirán ahí.
