Rapid Viena: Desconocidos pero peligrosos
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Tras la derrota contra el Sassuolo, el Athletic Club ha retomado el vuelo con una serie de victorias. Tras esos buenos resultados, los rojiblancos vuelven a la escena europea para buscar la primera victoria en esta fase de grupos. Para ello, se miden al Rapid de Viena, que llega a Bilbao tras derrotar al Genk por 3-2 en la primera jornada. El Sportklub Rapid Wien es un histórico de Austria. Es el club que más veces ha salido campeón de la Bundesliga austriaca y al igual que el Athletic en la Liga Santander, nunca ha descendido a segunda división. En el plano europeo, su mayor logro fue ganar la ya extinta Copa Intertoto, la cual gano en varias ocasiones. Si uno ojea la alineación de los austríacos, seguramente no reconozca a ninguno de los jugadores que ve en el papel. No es un conjunto con grandes nombres, pero si un buen grupo. Es un equipo que intenta ser vertical. En cuanto pueden, buscan a los extremos con diagonales desde el centro del campo, para que estos encaren al defensor y acaben la jugada. Cuando no pueden lanzar dichas diagonales, mueven el esférico hasta llegar a posiciones cercanas al área para colgar balones. A la hora de defender, los de Mike Büskens alternan momentos de solidez con momentos de caos. Richard Strebinger defiende la portería. Este gigante de 1,94 es un guardameta ágil. Pese a su gran altura, Richard es capaz de ir al suelo y levantarse rápidamente para defender la segunda jugada. Tapa mucho arco cuando extiende sus largos brazos, los cuales le permiten llegar a pelotas complicadas. Pero como la mayoría de los porteros grandes, sufre a la hora de detener tiros rasos ajustados a los lados. Mario Pavelic y Thomas Schrammel son los laterales. No son muy dados a prodigarse en ataque, y cuando lo hacen sufren para recuperar la posición. Christopher Dibon es un central que no destaca por su envergadura, pero compensa su falta de altura con una gran rapidez en carrera. Si bien, peca en determinados casos de falta de concentración. Christoph Schösswendter es su acompañante. Central grande y fuerte, de los de la vieja escuela. Bien colocado y hábil en el juego aéreo. Cuando los rivales logran filtrar balones a su espalda es cuando más sufre, hasta que Dibon llega a sacarle las castañas del fuego. La sala de máquinas austríaca está dirigida por Ivan Mocinic y Stefan Schwab. Muy llegadores ambos y con buen trato de balón. Es muy habitual verles aparecer por sorpresa para finalizar la jugada con un disparo desde fuera del área. El problema es que ambos cuidan poco su espalda. Al ser tan dados a irse hacia arriba, es habitual ver como esa zona del campo que desprotegida, propiciando las contras del rival. A la hora de replegarse, normalmente llegan tarde a tapar y el partido acaba dando cierta sensación de correcalles. Algo parecido a esos partidos de patio de colegio, donde un equipo tenia vía libre hasta la defensa rival. En los extremos es donde acumulan el talento. Louis Schaub es el más peligroso. Este menudo atacante es veloz como un diablo. Tiene calidad para desequilibrar y es muy hábil para buscar la espalda de la defensa. Además, tiene gol. Con la cabeza, con la derecha, con la izquierda… Schaub aparece por sorpresa por ambas bandas y define excelentemente delante del meta rival. Steffen Hofmann es el líder del grupo. Ha pasado prácticamente toda su carrera en el Rapid Wien. Es un extremo o enganche técnicamente muy bueno. Tiene pausa, visión de juego y un buen golpeo a balón parado. A sus 36 años, no está como para desbordar por velocidad a muchos defensores, pero su experiencia aporta mucho al equipo. Arriba, Joelinton es el encargado de anotar los goles. El brasileño es como una mosca veraniega. De esas que cuando estas en tu tumbona disfrutando del sol y de un refrigerio, le da por pasearse zumbando por al lado de tu oreja. Esa misma molestia es la que sienten los defensores encargados de pararle. Delantero veloz, técnicamente decente y con buen disparo. Sin embargo, su cabeza tiene momentos de locura. Es capaz de salirse del partido el solo. Un ejemplo de ello es cuando en la victoria por 1-4 frente al Austria Wien, corrió bastantes metros para cantar un gol en la cara del defensa rival. Pese a contar con jugadores de gran altura en sus filas, las jugadas de estrategia suelen ser momentos de tensión para la zaga verdiblanca. Con los lanzadores y rematadores que tiene Ernesto Valverde a sus órdenes, los leones pueden sacar mucho redito a dichas acciones. La temporada pasada, el Valencia pasó por encima del Rapid con un contundente 0-10 en el global de la eliminatoria. Pese a ello, el Athletic no debe confiarse. En Regio-Emilia ya comprobaron que, en Europa, cualquier equipo es peligroso. De todos modos, esperemos que la noticia este en el verde y no en la grada, con esos aficionados llegados desde Austria. Por Ander Cotorro, periodista
