El nuevo Dacia Spring es, para la mayoría, el eléctrico más bonito que ha creado la marca

Dacia Spring
Dacia. Dacia
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Dacia ha decidido dar un giro importante a su eléctrico más pequeño. El nuevo Spring abandona buena parte de las soluciones de su antecesor para estrenar una carrocería completamente rediseñada, una plataforma más moderna y una imagen que encaja con la nueva identidad estética del fabricante rumano. El resultado es un urbano eléctrico que mantiene la filosofía económica de la marca, pero transmite una sensación de mayor solidez.

La segunda generación también introduce cambios técnicos importantes. Se fabrica en Europa, incorpora una batería de nueva generación y ofrece un habitáculo más tecnológico. Sin embargo, uno de sus principales atractivos está en un diseño que utiliza formas geométricas y proporciones muy diferentes a las del Spring original.

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Un diseño completamente nuevo y más robusto

El nuevo Dacia Spring mide aproximadamente 3,85 metros de longitud y mantiene una carrocería de cinco puertas. Su diseño está definido por unas superficies rectas, un frontal elevado y unos pasos de rueda marcados que buscan transmitir una imagen robusta. La parte delantera incorpora unos faros estilizados unidos visualmente por una franja oscura, acompañados por una firma luminosa inspirada en el nuevo emblema de Dacia.

De perfil destaca una carrocería bastante cuadrada, con una línea de techo prácticamente horizontal y una superficie acristalada que favorece la visibilidad. La nueva generación también es considerablemente más ancha que su antecesora, una modificación que mejora las proporciones y permite aprovechar mejor el espacio interior. La trasera mantiene unas formas sencillas, con unos pilotos unidos visualmente mediante una franja oscura y un portón de grandes dimensiones.

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El resultado es un automóvil con una apariencia más madura y moderna. Aunque considerar que es el Dacia eléctrico más bonito depende de los gustos personales, el nuevo Spring representa una evolución estética muy importante respecto a su predecesor.

Cuatro plazas y un habitáculo más tecnológico

El interior también ha experimentado una transformación profunda. Dacia utiliza un salpicadero de formas horizontales, con una distribución sencilla y diferentes elementos decorativos que mantienen la identidad del fabricante. La instrumentación digital dispone de una pantalla de siete pulgadas, mientras los acabados superiores incorporan una pantalla multimedia central de 10,1 pulgadas.

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El sistema permite gestionar diferentes funciones de conectividad y navegación, dependiendo del equipamiento. También incorpora soluciones prácticas como los puntos de fijación YouClip, desarrollados para instalar accesorios y organizar pequeños objetos. El nuevo Spring mantiene cuatro plazas, una configuración suficiente para numerosos desplazamientos urbanos, aunque limita su utilización familiar frente a modelos de cinco ocupantes.

El maletero puede alcanzar los 337 litros según la medición anunciada por Dacia, una cifra interesante para un automóvil de dimensiones tan contenidas. La carrocería compacta también facilita las maniobras y el aparcamiento en espacios reducidos.

Una mecánica eléctrica pensada para ciudad

El nuevo Spring utiliza una plataforma desarrollada por Renault Group para vehículos eléctricos pequeños. Dispone de un motor de 80 CV y una batería de tecnología LFP con una capacidad de 27,5 kWh. Esta configuración permite alcanzar hasta 250 kilómetros de autonomía en ciclo combinado WLTP.

No es una cifra especialmente elevada frente a eléctricos de mayor tamaño, pero responde a un planteamiento claramente urbano. Dacia ha priorizado un peso contenido, un consumo reducido y unos costes de utilización razonables. El vehículo alcanza una velocidad máxima de 130 km/h y puede acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 12,1 segundos.

Son prestaciones suficientes para desplazamientos cotidianos, aunque los viajes largos exigirán planificar las recargas con mayor atención. La fabricación europea también representa un cambio importante respecto a la generación anterior. El nuevo Spring no pretende competir con los eléctricos de mayor autonomía ni ofrecer prestaciones deportivas.

Su principal atractivo está en combinar unas dimensiones manejables, un diseño mucho más elaborado y una mecánica adaptada al uso urbano. Para quienes buscan un eléctrico pequeño y valoran una estética moderna, esta segunda generación resulta considerablemente más interesante que su antecesora.