Leapmotor tiene lo más parecido a un Qashqai en tamaño, pero a precio para todos los bolsillos
Este SUV chino no tiene nada que envidiar a los top ventas de su categoría
El nuevo Nissan es, para muchos, la mayor maravilla
El Nissan Qashqai convirtió el SUV compacto en el coche familiar por defecto. El Leapmotor B10 adopta exactamente ese formato —4,52 metros, cinco plazas y un maletero de 430 litros—, pero lo combina con propulsión eléctrica y campañas capaces de situarlo por debajo de 30.000 euros. Esa receta explica que ya se encuentre entre los eléctricos más vendidos en España.
No es un pequeño modelo urbano vestido de todocamino. Mide 1,88 metros de ancho, tiene 2,73 metros entre ejes y deja espacio generoso para las piernas en la segunda fila. Quien llegue desde un Qashqai encontrará unas dimensiones familiares, pero una factura más cercana a la de coches de un segmento inferior al aplicar descuentos y ayudas.
Un habitáculo grande dentro de 4,52 metros
La batalla larga coloca las ruedas cerca de los extremos y libera buena parte del centro para los pasajeros. El suelo plano ayuda a la plaza central y el techo conserva suficiente altura para adultos. Detrás, los 430 litros admiten el equipaje de vacaciones; con los respaldos plegados, la capacidad aumenta hasta 1.415 litros.
El salpicadero está dominado por una pantalla de 14,6 pulgadas con resolución 2,5K y un cuadro digital de 8,8. El sistema utiliza un procesador Qualcomm y admite actualizaciones remotas. Según acabado, aparecen cámara de 360 grados, bomba de calor, asientos delanteros calefactados y ventilados y portón eléctrico.
También puede incorporar un techo panorámico de 1,8 metros cuadrados con cortinilla. Hay pocos botones físicos, una decisión que exige familiarizarse con los menús, pero la presentación transmite mucha tecnología por el precio. Hasta 17 asistentes completan una dotación pensada para no depender de paquetes opcionales.
Dos baterías y una alternativa de rango extendido
El B10 eléctrico utiliza propulsión trasera y un motor de 218 CV. La batería de 56 kWh ofrece 361 kilómetros WLTP, mientras la de 67 kWh eleva el alcance a 434. Las dos comparten una aceleración de 0 a 100 km/h en ocho segundos y admiten carga rápida de hasta 170 kW.
Para quien todavía tema depender de los cargadores existe el B10 REEV. Su motor de gasolina funciona como generador, mientras las ruedas siguen impulsadas por la parte eléctrica. La batería de 18,8 kWh permite 80 kilómetros eléctricos y el alcance combinado puede llegar a 900, una solución distinta al híbrido convencional del Qashqai.
Zaragoza refuerza una propuesta ya competitiva
Leapmotor ha iniciado la preserie del B10 en Figueruelas y prevé arrancar la producción en serie en octubre de 2026. Fabricarlo en Zaragoza reduce la distancia industrial con las marcas europeas y puede facilitar plazos y logística. También convierte al modelo en algo más que una importación china de precio agresivo.
Las cifras inferiores a 30.000 euros pueden incluir descuentos de marca, Plan Auto+ y otras condiciones; no deben confundirse con una tarifa universal. Hecha esa aclaración, el B10 mantiene un argumento poderoso. Ofrece tamaño de Qashqai, espacio familiar, 218 CV y hasta 434 kilómetros por una cantidad que se acerca a la de un utilitario equipado. Para muchos hogares, eso hace que el SUV eléctrico deje de parecer una compra reservada a presupuestos altos.
La variedad mecánica amplía todavía más ese público. Quien carga habitualmente puede elegir el eléctrico puro; quien viaja por zonas con poca infraestructura dispone del rango extendido sin perder la respuesta suave del motor eléctrico en las ruedas.
