Volvo desafía a BMW y Mercedes-Benz con un SUV híbrido enchufable que destaca por diseño y confort
El XC60 es una de las mejores alternativas a las marcas alemanas
Volvo redefine su estilo con el Volvo XC60 más atractivo que ha lanzado
El Volvo XC60 lleva años instalado en una posición curiosa. Compite directamente con los SUV de BMW y Mercedes-Benz, tiene precios propios de una marca premium y ofrece potencias elevadas, pero evita copiar el carácter de sus rivales alemanes. Su prioridad está en el confort, la suavidad y una estética mucho más limpia.
La versión híbrida enchufable refuerza precisamente esa personalidad. El actual T6 AWD combina gasolina y electricidad, incorpora tracción total y permite completar buena parte de los desplazamientos diarios sin utilizar combustible cuando se carga regularmente. Es una mecánica que encaja especialmente bien con un SUV concebido para viajar relajadamente.
Elegancia sin necesidad de parecer agresivo
El XC60 actualizado mantiene unos faros muy finos con la conocida forma del martillo de Thor. La parrilla ocupa bastante superficie, aunque sus formas sencillas evitan que domine por completo el frontal. Hay pocas entradas de aire falsas y prácticamente ningún elemento destinado a fingir una deportividad que el coche no necesita.
De perfil ocurre algo parecido. El techo conserva buena altura, los pasos de rueda tienen formas sencillas y las proporciones transmiten solidez sin hacer que parezca enorme. La trasera mantiene los pilotos verticales que suben por los pilares, uno de los elementos más reconocibles de Volvo desde hace décadas.
Frente a algunos BMW y Mercedes cargados de paquetes deportivos, el Volvo resulta especialmente elegante en configuraciones sencillas. Unas llantas razonables y determinados colores claros le sientan mejor que cualquier intento de convertirlo en un SUV agresivo.
El confort empieza en unos asientos magníficos
Volvo lleva mucho tiempo prestando especial atención a la ergonomía y el XC60 continúa siendo un buen ejemplo. Los asientos delanteros permiten repartir muy bien el peso del cuerpo y ofrecen numerosos ajustes sin obligar a adoptar una postura excesivamente deportiva.
La suspensión sigue la misma filosofía. Filtra correctamente las irregularidades y mantiene la carrocería controlada sin transmitir constantemente lo que ocurre bajo las ruedas. Con la suspensión neumática disponible en determinadas configuraciones, ese carácter rutero se acentúa todavía más.
El interior utiliza una gran pantalla vertical y un cuadro digital, pero mantiene una apariencia bastante limpia. Los materiales, los detalles textiles y las molduras aportan calidez. No pretende impresionar mediante una sucesión de luces de colores, sino crear un ambiente tranquilo.
Electricidad para el día a día y gasolina para viajar
El XC60 T6 AWD híbrido enchufable parte actualmente de 66.450 euros en España. Su sistema combina motor térmico y eléctrico con tracción total, ofreciendo además una autonomía eléctrica suficiente para asumir muchos recorridos cotidianos sin arrancar el gasolina.
Cuando llega un viaje largo, desaparece la necesidad de organizar cada parada alrededor de un cargador. El sistema continúa trabajando como híbrido y el depósito permite afrontar cientos de kilómetros con la misma facilidad que cualquier SUV convencional.
BMW y Mercedes disponen de alternativas enchufables excelentes y algunas ofrecen cifras superiores en determinados apartados. El XC60 juega sus cartas de otra manera. Tiene potencia de sobra, una cabina muy cuidada y uno de esos interiores en los que resulta fácil pasar varias horas.
Ahí está buena parte de su atractivo. No intenta ganar al premium alemán imitándolo. Volvo propone un SUV rápido y tecnológico, pero sobre todo cómodo y elegante. Para muchos conductores que busquen precisamente esas dos cualidades, el XC60 tiene argumentos de sobra para estar por delante.
