Mitsubishi se lo pone difícil Mercedes y Audi con un SUV híbrido enchufable que destaca por tecnología y autonomía
El Outlander es una opción muy interesante para los que no quieren pagar marca
Mitsubishi tiene un 'todo en uno' con un precio tentador
El Mitsubishi Outlander PHEV pertenece a una familia que lleva más de una década apostando por el híbrido enchufable cuando buena parte de sus rivales todavía discutían si aquella tecnología tenía sentido. La generación actual aprovecha esa experiencia con una batería mucho mayor, tracción total y una autonomía eléctrica capaz de cubrir gran parte de los recorridos diarios.
También ha dado un salto enorme en presentación. El nuevo Outlander ya no transmite la sensación de producto eminentemente funcional de sus antecesores. La carrocería tiene presencia, el interior utiliza materiales más cuidados y el equipamiento permite enfrentarlo a SUV considerablemente más caros.
Una batería pensada para utilizarse todos los días
El sistema PHEV utiliza una batería de 22,7 kWh. La autonomía eléctrica homologada supera los 80 kilómetros WLTP y puede acercarse a los 100 en recorrido urbano bajo las condiciones del ciclo de homologación.
Eso permite que una persona con desplazamientos diarios moderados utilice el coche prácticamente como un eléctrico durante la semana. Si se carga cada noche, el motor de gasolina puede permanecer apagado durante buena parte de esos recorridos.
En un viaje largo desaparece la dependencia absoluta del cargador. El sistema combina automáticamente los motores y permite continuar simplemente repostando combustible cuando sea necesario.
La tracción total sigue siendo parte de su personalidad
Mitsubishi utiliza dos motores eléctricos, uno en cada eje, para disponer de tracción integral. El sistema S-AWC gestiona la entrega de fuerza y ayuda a mantener el coche estable sobre superficies deslizantes.
No pretende convertir un SUV familiar en un deportivo. Su utilidad aparece sobre lluvia, nieve, pistas sencillas y carreteras donde la adherencia cambia constantemente. Es una ventaja coherente con la historia de Mitsubishi y no un simple modo añadido al menú.
La entrega eléctrica también proporciona una respuesta inmediata a velocidades bajas. El motor de gasolina entra cuando resulta necesario, pero la sensación general está más cerca de un eléctrico que de un SUV convencional con cambio automático.
El interior ya permite hablar de tú a tú con coches más caros
La cabina utiliza instrumentación digital y una gran pantalla multimedia. Los acabados superiores añaden tapicerías de mayor calidad, asientos con regulación eléctrica, equipo de sonido y una dotación amplia de asistentes.
Hay espacio suficiente para una familia y una segunda fila cómoda. El Outlander prioriza una postura elevada y buena visibilidad en lugar de recurrir a una caída de techo muy pronunciada.
Mercedes y Audi ofrecen materiales y posibilidades de personalización superiores en determinadas versiones. El Mitsubishi responde con algo difícil de ignorar: mucha experiencia en híbridos enchufables, una batería de gran capacidad y tracción total eléctrica dentro de una tarifa más contenida.
Ahí es donde se lo pone difícil a los premium. Permite realizar los trayectos cotidianos sin gasolina, viajar sin ansiedad de autonomía y mantener una tracción integral especialmente útil. La tecnología no está colocada para adornar una ficha: cambia realmente la manera de utilizar el coche.
