Tiene un diseño muy bonito, cuesta menos y puede ser una opción más interesante que el Citroën C4
Leapmotor quiere ganar terreno en Europa con modelos como el B05
El Citroën menos bonito es una ganga
El Leapmotor B05 llega a Europa con una idea bastante clara: demostrar que la marca china también puede fabricar algo más emocional que un SUV práctico. Su carrocería compacta y baja se aleja de la fórmula del C10 y apunta directamente a modelos europeos como el Citroën C4, pero utilizando una plataforma completamente eléctrica.
A diferencia de otros Leapmotor, aquí el diseño tiene tanto peso como la relación entre precio y equipamiento. El B05 apuesta por una silueta cercana a la de un compacto deportivo, con puertas sin marco, ruedas grandes y una carrocería muy limpia.
Un eléctrico chino que no parece otro SUV
El B05 mide alrededor de 4,43 metros y tiene una altura claramente inferior a la del C10. El frontal cerrado utiliza faros muy finos y una franja luminosa que enfatiza la anchura. El capó bajo ayuda a que parezca más pegado al suelo.
De perfil destacan los tiradores enrasados y las puertas sin marco. El techo desciende hacia una trasera corta, pero mantiene cinco puertas y un portón convencional. Las ruedas de gran diámetro terminan de darle una apariencia más deportiva de lo habitual en un eléctrico asequible.
El Citroën C4 juega con una mezcla de compacto y crossover, con mayor altura y abundantes protecciones. El Leapmotor resulta visualmente más limpio y cercano a un turismo tradicional, una fórmula que empieza a ser poco frecuente.
Mucho espacio entre ejes
La plataforma eléctrica permite llevar las ruedas hacia los extremos de la carrocería. Eso libera espacio para los pasajeros y evita que los 4,43 metros exteriores se traduzcan en una cabina pequeña.
El salpicadero sigue el estilo minimalista de Leapmotor, con una gran pantalla central y pocos controles físicos. La marca también apuesta por conectividad, actualizaciones remotas y una dotación abundante desde los acabados inferiores.
Las puertas sin marco aportan un detalle poco habitual en esta categoría. No mejoran la funcionalidad, pero sí ayudan a que el coche tenga esa sensación de producto especial que normalmente se reserva a modelos bastante más caros.
El precio será una de sus armas
Leapmotor trabaja en Europa de la mano de Stellantis, lo que le permite apoyarse en una red comercial y posventa mucho mayor que la habitual en una marca china recién llegada. Ese punto resulta importante al compararlo con fabricantes que empiezan desde cero.
El B05 se sitúa por debajo del C10 dentro de la gama y está pensado para competir mediante una tarifa agresiva. La configuración europea y los precios definitivos dependen de mercado y acabado, por lo que conviene evitar adjudicarle cifras que todavía no correspondan exactamente a España.
El Citroën C4 tiene a su favor una gama consolidada, mecánicas híbridas y eléctricas y una puesta a punto especialmente cómoda. El Leapmotor responde con una arquitectura eléctrica específica y una carrocería bastante más llamativa.
Puede ser una opción más interesante para quien quiera un eléctrico compacto, diferente y con una relación fuerte entre tecnología y precio. Si Leapmotor mantiene con el B05 la política comercial aplicada a sus otros modelos, el diseño dejará de ser el único motivo para mirarlo.
