Omoda apuesta por un modelo más bonito, barato y, para muchos, mejor que el Nissan Qashqai

La marca china tiene un modelo que le está robando ventas a las referencias del segmento
Omoda se carga el número 3
El Nissan Qashqai es uno de los SUV compactos más completos, pero su precio actual deja espacio para alternativas capaces de ofrecer mucho equipamiento por menos dinero. El Omoda 5 aprovecha esa oportunidad con una carrocería llamativa, cambio automático desde las versiones de gasolina y una garantía extensa.
El Omoda encaja mejor para quien valore diseño, dotación y coste inicial. No dispone de una mecánica tan singular como el e-Power de Nissan ni de la misma experiencia comercial en Europa, pero responde con un interior tecnológico y una tarifa que puede quedar varios miles de euros por debajo.
Un SUV que no intenta pasar desapercibido
El frontal está dominado por una enorme parrilla formada por pequeñas piezas. Los faros principales quedan integrados en sus extremos y las luces diurnas ocupan una posición superior, creando un aspecto más ancho y agresivo que el del Qashqai.
La línea del techo cae hacia la parte posterior y el pilar trasero oscurecido produce la sensación de que la cubierta flota sobre la carrocería. Los colores bitono y las llantas de gran tamaño refuerzan una imagen cercana a la de un SUV cupé.
Los pilotos recorren buena parte del portón y el alerón superior prolonga visualmente el techo. El diseño sacrifica algo de visibilidad posterior, aunque consigue que el Omoda se reconozca desde cualquier ángulo. Tiene personalidad, una cualidad especialmente valiosa para una marca recién llegada.
Pantallas y equipamiento sin recorrer un catálogo
Dentro aparecen dos superficies digitales unidas visualmente. Una funciona como instrumentación y la otra controla multimedia, navegación y diferentes ajustes. La presentación resulta moderna y los acabados superiores añaden elementos que en otros SUV obligan a subir considerablemente de precio.
Según versión, puede incorporar cámaras de visión periférica, asientos eléctricos y calefactados, techo panorámico, control de crucero adaptativo y vigilancia del ángulo muerto. La estrategia de Omoda consiste en ofrecer paquetes cerrados muy completos.
La segunda fila resulta adecuada para dos adultos. El maletero no está entre los mayores del segmento, por lo que el Qashqai conserva ventaja para familias que carguen habitualmente mucho equipaje. El Omoda responde con una cabina vistosa y una dotación difícil de igualar por el mismo desembolso.
Un gasolina automático como puerta de entrada
La versión de gasolina utiliza un motor 1.6 turbo de 147 CV y una transmisión automática de doble embrague. Entrega 275 Nm y mueve las ruedas delanteras. Su consumo homologado ronda los siete litros, por lo que no iguala la eficiencia del Nissan e-Power.
El precio promocional puede situarse alrededor de los 23.000 euros bajo determinadas condiciones. El Qashqai e-Power se anuncia actualmente desde 31.900 euros al contado, aunque son mecánicas distintas y la comparación económica debe hacerse considerando equipamiento y forma de pago.
Omoda dispone además de alternativas electrificadas y eléctricas dentro de la familia 5. Esa variedad amplía las posibilidades sin abandonar la misma imagen exterior.
El Qashqai continúa siendo más eficiente y posee una red consolidada. El Omoda 5 resulta mejor para quien quiera pagar menos, llevarse mucho equipamiento y conducir un SUV que entra por los ojos. En esos apartados, la propuesta china es difícil de ignorar.